domingo, 22 de febrero de 2026

 

“Debemos luchar. Luego; Dios da la victoria.” 

 

 


 

En la anterior legislatura el gobierno aprobó un largo listado de leyes que atentan contra la vida y la familia a una velocidad sin precedentes: La Ley de eutanasia ( 3/2921); la Ley orgánica por la que se modifica el Código penal para penalizar el acoso a las mujeres que acuden a clínicas para la interrupción voluntaria del embarazo(4/2022); la ley de la libertad sexual o llanada “ley del sólo sí, es sí,” respecto al consentimiento sexual (10/2022), y la reforma de la ley del aborto, revocando el consentimiento paterno para menores, y estableciendo una regulación de la objeción de conciencia para que no sea un “obstáculo” para garantizar el aborto (1/2023). Además, impuso también la llamada Ley trans, aprobada a pesar de todo el daño que ha puesto sobre la mesa la experiencia de otros países y cuestiona la patria potestad al permitir que el Estado intervenga a las familias que se opongan a los deseos de identidad de sus hijos, que incluyen la hormonación para el cambio de sexo (4/2023).

A veces me planteo si las personas que aprueban estas leyes no piensan en las repercusiones reales que tienen. Aprueban procedimientos a pesar de lo que hacen países en los que se implementó primero, de que frenen su aplicación en base a las consecuencias ya vistas. Está claro que lo que pueda sonar absurdo hoy para algunos, pueda sonar normal en 20 años, y esto se puede comprobar en lo que ha sucedido en los últimos 100 años.

Respecto a la ley del aborto, la consecuencia inmediata es  que el bebé pague con su vida la eliminación de las decisiones vitales de su madre. Se promueve así la irresponsabilidad y la deshumanización al usar nada menos que el valor de la vida humana como moneda de cambio o como un ingrediente más del estado de bienestar. Por ello, el aborto se plantea como la solución.

 

Son muchos los ciudadanos que no aceptan estas leyes destructivas para el ser humano.  Nayeli Rodríguez,  Coordinadora Nacional de 40 días por la Vida en España, preguntaba muy acertadamente en un artículo titulado: “El papel de España en este momento histórico”: ¿Qué lugar y qué responsabilidad tiene España en este momento histórico? Y yo te pregunto a tí, lector, como español y agente histórico de tu nación, ¿cuál es tu papel en todo esto?.

Cada año matan alrededor de 100.000 bebés en España, y según la OMS la cifra es de 70.000.000 en todo el mundo. Nuestro poder humano es muy pequeño y frustrante,  sin embargo, esta la realidad dio lugar a que naciera en EEUU el movimiento  más grande de la historia:  40 DIAS POR LA VIDA.  movimiento cuenta con más de un millón de voluntarios y se lleva a cabo en 65 países.

Es una campaña mundial de 40 días dirigida a acabar con el aborto a nivel local mediante la oración, el ayuno y una vigilia pacífica frente a los centros donde se realizan abortos.

Gracias a Dios y al esfuerzo de tantas personas, se ha conseguido salvar la vida de 24.211 bebés desde 2000, además de la conversión de 257 trabajadores de la industria del aborto y el cierre de 149 centros abortistas.

El padre franciscano Francesco Giordano, ante el panorama actual, y a la  pregunta sobre lo que debemos hacer en esta situación, y responde que debemos considerar que la Verdad tiene la última palabra porque refleja adecuadamente lo que es la realidad. Lo verdadero no es ideológico, es la realidad frente al mundo de las ideas, y desde aquí es desde donde debe comenzar nuestro pensamiento y nuestra resistencia y testimonio para hacer frente a esta dictadura del relativismo.

Y continúa: “Desafortunadamente, la gente piensa muy a corto plazo, y es tarea de los líderes pro-vida mostrar cómo las consecuencias a largo plazo afectan a nuestros intereses. Por ejemplo, ser bendecido con una familia numerosa está en el interés de todos, y hoy estamos viendo las consecuencias devastadoras de un declive demográfico en todo el mundo.”

Hace unos días tuvimos la buena noticia de que un juez obligue al Ayuntamiento de Madrid a contar al bebé aún no nacido en el baremo de escuelas infantiles, todo un reconocimiento para la vida del no nacido.

Julio Loredo de Izcue, en un artículo publicado en la revista VIGILIA 40 DPLV, exponía como  Antonio Gramsci,  cofundador del partido comunista italiano estudió el concepto de hegemonía cultural. La hegemonía cultural, abarca realidades tan amplias como el concepto de cultura en sí. En este sentido, la forma de un coche, un estilo arquitectónico, las modas femeninas, o una música popular, en la medida en que implícitamente reflejan un determinado sistema de valores, que implícitamente transmitan un cierto espíritu, pueden servir como vehículos de la revolución cultural. Y en esa imposición cultural estamos.

Pero en los movimientos pro-vida, estamos salvando niños. Sí, estamos defendiendo la vida inocente que no vale nada, que se supedita a deseos de la madre, porque así lo determina la hegemonía de la “cultura de la muerte” como la llamó San Juan Pablo II. Recordemos el famoso grito de Santa Juana de Arco: “Debemos luchar. Luego; Dios da la victoria.”



María Ángeles Bou. Coordinadora campañas 40DPLV en Castellón.

   CARICIAS DE DIOS



El pensamiento de  la muerte de un hijo  provoca en una madre cristiana  sentimientos contradictorios,  por un lado una lógica tristeza porque somos humanos y amamos la vida que Dios nos ha dado, pero por otro, también sabemos que a pesar de la belleza de esta vida y de este mundo, la verdadera vida, en realidad, está después de esta.

Esa vida que es eterna y de la que gozaremos sin cansarnos por estar al lado del Amor con mayúscula, el amor para el que hemos sido creados, que es el amor de Dios,  esa vida es la que verdaderamente vale la pena.

El 23 de Diciembre, en  la Santa Misa funeral de Isma,  dijo el sacerdote en su homilía que «la muerte de mi hijo había sido una  caricia de Dios,  que se lo había llevado cuando mejor preparado estaba, pues hacia poco tiempo le comunicaba a su madre que acababa de descubrir el profundo sentido y necesidad de la Santa Misa para el cristiano.”

Y recordando esto que dijo  Don Miguel,  pensé al leer el evangelio del 6 de Agosto y el comentario de  Don José Fernando Rey Ballesteros,  que  Ismael  en un corto periodo de tiempo,  gozó en la tierra de lo que le esperaba en el cielo.

Este era el comentario de  Don José Fernando:

“La gente llama cielo a cualquier cosa. Piensan en el Paraíso como una especie de parque temático donde, además de no morirte y no sufrir, te encuentras con tus abuelitos y te vuelve a crecer el pelo. Si les dijeran que Dios no anda por ahí porque ha bajado a hacer unas compras, les daría igual.

Lo peor de todo es que, si a toda esa gente que imagina un paraíso “made in Disney” les dijéramos lo que realmente es el cielo, probablemente no quisieran ir, porque el cielo es Cristo, y a Cristo no le conocen.

Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí!  Cristo, sólo Cristo, y nada mas que Cristo y su gloria.  Moisés y Elías estaban de invitados.

Cada vez estoy más convencido de que quienes se condenan entrarán en el infierno por su propio pie, huyendo del cielo ¿Qué quieren verme en misa toda la eternidad? ¡Ni de broma! Eso hace  urgente que anunciemos la hermosura del Señor.

No sabrás que es el cielo hasta que llegues. Pero sabrás lo que es  si disfrutas de la misa y la oración.  Es eso mismo, pero sin velos.“

Esta  caricia,  comenzó con una deseada y contrita confesión, tras la cual, recibió un torrente imparable de gracias especiales, que describió como  un regalo de Dios  lleno se un gran gozo. «Es como nacer de nuevo y estoy muy contento,” me escribía.


También dijo el sacerdote en esa excelente homilía:

……… todos nuestros deseos, todas nuestras ansias de progresar y ser feliz en este mundo, están justificadas si están supeditadas a  ese anhelo profundo de estar con Dios y para siempre,  si no están supeditadas a eso, si los deseos de éxito en la vida profesional y social, si los deseos de felicidad y paz los tenemos sin tener en cuenta a Dios, entonces nos cansan y nos defraudaran.

Por eso, la actitud del cristiano ante la vida es la de  estar en vigilante espera,  la vigilia de quien espera la llegada de su amor. Lo expresó de distintas maneras el Señor en su predicación, por ejemplo con la parábola de las vírgenes prudentes y las vírgenes necias. Las vírgenes prudentes estaban esperando la llegada del esposo con aceite en sus lámparas, para que cuando llegara las encontrase con las lámparas encendidas. Ese aceite es imagen del amor, del amor con el que Dios espera que vivamos nuestra vida de cristianos.

Cuando el cristiano vive con este amor, con la lámpara encendida, porque reza diariamente, porque pide perdón de sus pecados a Dios en el sacramento de la confesión, porque celebra la resurrección del Señor cada domingo con el resto de la Iglesia, y porque procura vivir con caridad en sus relaciones personales,  entonces el cristiano no tiene miedo a la muerte,  porque sabe que el Señor vendrá a llamarlo, y le encontrara con la lámpara encendida, y entonces el Señor le dirá “Siervo fiel y cumplidor, entra en el banquete de tu Señor“.

Por eso hoy aquí, en esta Santa Misa funeral, aun sintiendo una pena lógica por el dolor de la separación, también sentimos paz interior, la paz que nos da el Señor. Que Dios es un ser bueno y misericordioso y que no va a pillar.  Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.  Dios no nos va a dejar morir sin que nos haya dado todas esas oportunidades de conversión.»

Quizás la muerte de Ismael sea una de esas oportunidades que Dios nos da, para que volvamos a El,  para que encendamos nuestra lámpara y le esperemos en vigilia (….)

Isma,  falleció en sábado, día que la Iglesia dedica especialmente a la Virgen María. Su madre del cielo, habrá intercedido ante su hijo que tantas veces le rezaría el Ave María, y que por tanto tantas veces le pidió: Santa María Madre de Dios ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Seguro que a la Madre no se le olvidó esa petición tantas veces repetida.

Con este testimonio, quisiera  gritar a todas las madres del mundo  que  la misericordia de Dios es inagotable,  y nos sigue por todos los caminos en los que nos desorientamos. Las madres cristianas, con infinita paciencia, oramos y esperamos hasta que Dios pueda recoger a todos los hijos pródigos y estrecharlos contra su corazón.

Con la partida de mi hijo a la casa del Padre el 23 de Noviembre de 2024, he aprendido, entre otras cosas, que  sólo Dios lee los corazones  y que vale la pena recordar el evangelio de Lucas 12, 1-7 “…..Más aún, hasta los cabellos de vuestra cabeza están contados….” .

“…..Más aún, hasta los cabellos de vuestra cabeza están contados….” – Lucas 12, 1-7 

He aprendido que Dios espera la sencillez de un niño que se sabe delante de su padre y que no tiene nada que temer. Se debe temer solo la condena eterna de vivir sin aquel que nos ama (para el que valemos más que el mundo entero).  El único temor a la altura del corazón humano es el miedo a perder el amor.

El 24 de Noviembre, recibí este mensaje de una amiga que fue como una flecha lanzada al corazón:

“M. Angeles … no tengo palabras. Estoy contigo, y me venia a la cabeza, hoy festividad de Cristo Rey, un verso que aprendió nuestro Padre de pequeño:

Corazón de Jesús que me iluminas,

Hoy me dices que mi Amor y mi Vida eres,

hoy me das tu cruz y tus espinas, HOY me dices que me quieres…

Un beso muy fuerte…“

Por mi parte, intentaré ser el eco de lo dicho por D. Miguel  «Quizás la muerte de Ismael sea una de esas oportunidades que Dios nos da, para que volvamos a El»   para que encendamos nuestra lámpara y le esperemos en vigilia.

Y quizá por eso, Dios me hizo ver desde el primer momento, que debía compartir algunas de sus confidencias. Pues  yo también estaba siendo acariciada.

 

 


 

 

 

 

María  Ángeles Bou

El testimonio de una madre que transforma la pérdida en fe y esperanza


 

USTED ES EL HOMBRE IMPORTANTE DE SU VIDA 

 

 


 


 

Padres fuertes, hijas felices: 10 secretos que todo padre debería saber es la edición en castellano (traducido por Mariano Vázquez Alonso y publicado por Ciudadela) del libro Strong fathers, strong daugthers: 10 secrets every father should know.

El libro está pensado y escrito con un fuerte sentido maternal que ha de impactar la sensibilidad de todo padre de familia,  que todo varón (y mujer) debería leer y meditar en los próximos años. Si alguien esta buscando un libro cientifico, profundo y entrañable, que ayude a comprender mejor lo que está pasando con nuestras hijas en el mundo actual, tiene al alcance de sus manos una autentica guía de estudio que ha de satisfacer dicho propósito. La autora es Meg Meeker; nortamericana, esposa y madre de cuatro hijos; afamada pediatra con más de veinte años de experiencia; miembro activo del American Academy of Pediatrics y de la Nacional Advisory Board of the Medical Institute.

En la última década, la doctora Meeker ha publicado varios títulos relativos a la problemática de los jóvenes de hoy: Your Kids at Risk: How Teen Sex Threatens Our Sons and Daughters (Regnery Publishing, 2007) y The 10 Habits of Happy Mothers: Reclaiming our Passion, Purpose, and Sanity (Ballantine Books, 2011), los cuales se han de sumar a un tercer título por demás sugerente: Boys Should Be Boys: 7 Secrets to Raising Healthy Sons (Ballantine Books, 2009), traducido al castellano (e italiano) con el título 100% Chicos: 7 claves para que crezcan sanos y felices (Ciudadela, 2011).

El padre es esencial para una niña; Meeker le pide que sea íntegro, humilde, fuerte y que la proteja de una cultura de apariencias. El libro aporta ideas claras y concretas sobre cómo los padres pueden contribuir positivamente en la educación de sus hijas. Se estructura en diez capítulos, en los que se desarrollan diez consejos que todo padre debería conocer.

En un estilo ameno y pragmático, la doctora Meeker va explicando la importancia que tiene el padre en la educación de sus hijas. En su discurso, con numerosas referencias a estudios e investigaciones, intercala historias que le han llegado a su consulta de pediatría.

Este libro es una ayuda para los padres que, acomplejados por la ideología del feminismo no se atreven a actuar como padres con sus hijas.

Términos como autoridad, límites, persistencia… pueden parecer “políticamente incorrectos”, pero el lector honesto descubre que los consejos que se dan son de sentido común, además de estar corroborada su validez por múltiples estudios que se citan a lo largo de la obra.

Meeker aconseja que los padres pongan límites a sus hijas, que tengan un tiempo para ellas, que las quieran como son… pero su reflexión no se queda a este nivel de consejos prácticos sino que, argumentando que el padre es un modelo para su hija, le pide que sea una persona íntegra, humilde, fuerte y que eduque a su hija en estas virtudes.

El padre es un referente para su hija y una figura importantísima para su maduración personal. La autora insiste especialmente en el gran peligro que contiene la sobrevaloración cultural que se da a lo “sexy” y que son los padres, para el bien de sus hijas, quienes deben ayudar a sus hijas a valorarse por quiénes son y no por la ropa que llevan o la talla que usan.

Ella ha sido hija, pero no sólo escribe refiriéndose a su vivencia particular, sino a la que ha observado a lo largo de más de 20 años de ejercicio profesional. Resultado de su experiencia es la relación que para la hija hay entre el padre y el hombre que buscará como marido.

«Si usted ha realizado bien su función de padre, ella querrá amar a otra buena persona, a la que escogerá como marido y que la defenderá y estará también muy unido a ella. Pero jamás le reemplazará en su corazón, porque usted fue el primero. Y ése es el último regalo que le hará por haber sido un buen padre.»

Es de agradecer que se haya escrito un libro como éste, que reintegra la figura del padre en la educación de las hijas y le reconoce la vital importancia que tiene para su madurez y felicidad.



 

 María Ángeles Bou


 

FETICIDIO

 


 

Dice Juan Presa ( coordinador TIC de 40DPLV internacional)  en un artículo publicado en 2024 titulado “ El lenguaje, clave del abortismo” que quien domina las palabras, domina el pensamiento.

 

Afirma que el aborto ha llegado donde ha llegado por  las palabras, porque sus promotores las eligieron cuidadosamente y crearon los eufemismos que hoy conocemos y que llenan las leyes, las declaraciones, los programas políticos y la documentación pseudomédica.

 

 

Sí, es posible disfrazar ideas macabras con ropajes coloridos y atractivos.  ( Juan  Presa)

 

Hay alternativas más realistas: Intervención violenta contra el no nacido, infanticidio. O quizá deberíamos acuñar un neologismo, como feticidio, dice el periodista Juan Presa.

 

Hay que reconocer que los promotores del aborto son expertos en la manipulación del lenguaje, y las ideas viajan en las palabras, se apoyan en imágenes y emociones.

 

Voy a intentar sintetizar las palabras y  los motivos por los cuales aconseja Juan no utilizar, y busquemos nombres  alternativos que nos permitan referirnos a ellos sin caer en sus trampas, o hagamos siempre que sea posible comentarios que clarifiquen la expresión. El secreto es ser consistentes, perseverantes y repetitivos como ellos lo son.

 

DESCARTAR:

 

 1.- “Interrupción voluntaria del embarazo”. No se interrumpe nada. Es un asesinato.

 

2.-  Cuando decimos “proelección” para denominar a los proabortistas  les damos una palmada en la espalda a los que unieron dos conceptos, tan paradójicamente unidos y a la vez opuestos como elección y aborto para así conectarlo con la idea de libertad, tan positiva. Ni las mujeres van tan libre y voluntariamente, ni el bebé decide nada

 

3.-  El verbo “ decidir “ . No decidimos la vida de otros, o no deberíamos. Propone Juan Presa utilizar los verbos “ respetar “; “ cuidar”. Cuando utilizamos  el  verbo decidir se da por sentado que podemos optar por una cosa u otra. Al utilizar la frase “decidió continuar con su embarazo”  se presupone que podía decidir no seguir.

Utilizando la palabra  decisión compramos a los abortistas parte de su MERCANCIA MALIGNA. ( Juan Presa )

 

4.- Llamar al feminismo de tercera ola “ movimiento de liberación de la mujer” es también una cesión innecesaria, puesto que no libera a la mujer, sino que la engaña para ir en contra de su propia naturaleza.

 

5.- También tenemos la expresión “ ¿ vas a tenerlo ? “¿ Qué clase de pregunta es ésa, si ya lo tiene ? No les pongamos una alfombra roja.

Sería más bien ¿ Vas a permitirle vivir?

 

6.- “ Vamos a ser padres” . No, ya lo sois.” Somos padres

 

 

NO UTILICEMOS SU LENGUAJE. UTILICEMOS EL NUESTRO.NO CEDAMOS A USAR SU PRINCIPAL HERRAMIENTA EN SU BENEFICIO.SINO EN BENEFICIO DE LA VERDAD

 

María Ángeles Bou