sábado, 23 de mayo de 2026


 
 MULTICULTURALISMO Y PLURALISMO
 
 
 
 

 

 
 
Los movimientos migratorios son un fenómeno tan antiguo como la especie humana, y la historia abunda en grandes desplazamientos de personas que, en busca de una vida mejor y de nuevas oportunidades, han abandonado sus lugares de origen para probar fortuna en otras tierras. La propia Europa fue un continente de emigrantes en el siglo XIX y en la primera mitad del XX. Actualmente la situación se ha invertido, y son innumerables los hombres y mujeres que, procedentes sobre todo de África, del Medio y el Extremo Oriente y de Iberoamérica, arriban a la Unión Europea, con intención de instalarse de manera permanente 
 
 
 

Este flujo migratorio no representaría una dificultad, sino que, por el contrario, sería una aportación positiva, si el número de inmigrantes fuese adecuado para su correcta integración, si su perfil profesional y laboral fuese idóneo para las necesidades del sistema productivo europeo y si sus valores, su cultura y sus costumbres fuesen compatibles con los propios de las sociedades abiertas que existen en Occidente. Por desgracia, estas tres condiciones no se satisfacen simultáneamente en muchos casos, y en demasiados no se cumple ninguna.

 

 

Para poder analizar la naturaleza profunda de este problema, hemos de dejar claro cuál es el modelo de sociedad al que se incorporan los emigrantes que llegan a Europa. Podríamos describirlo como una sociedad democrática y pluralista. ¿Hasta qué punto se puede abrir la sociedad sin que deje de serlo? ¿Existe un grado de diversidad cultural más allá del cual la sociedad pluralista se desintegra?

 

 

Si queremos situar este asunto en sus justos términos, es esencial comprender la diferencia entre multiculturalismo y pluralismo y cómo el multiculturalismo, entendido y practicado con radicalidad, puede destruir el pluralismo. Por tanto, llega un punto en que la diversidad cultural no es un enriquecimiento, sino una amenaza. 

 

 


 

Para apercibirse de la naturaleza maligna de multiculturalismo hay que entender a qué llaman “cultura” los multiculturalistas. Para ellos, la cultura no es un conjunto de hábitos de comportamiento. Los multiculturalistas consideran que una cultura es una identidad presuntamente amenazada, ya sea lingüística, religiosa, ética o sexual. Por eso las feministas radicales son multiculturalistas y se refieren a la mujer como cultura, sometida a sus ojos a discriminación por parte de los hombres, con lo que ponen en evidencia que el multiculturalismo es un proyecto ideológico con profundas consecuencias políticas. 

 

 

Un postulado central del multiculturalismo es que todas las culturas tienen el mismo valor y, por consiguiente, todas merecen el mismo respeto. Pero, si todas las culturas tienen el mismo valor, el concepto de valor pierde todo su sentido. 

 

 

Europa tiene, pues, un problema de muy difícil solución, porque el número potencial de inmigrantes es enorme y por mucho que lleven a cabo regularizaciones masivas el flujo entrante no disminuye, sino que, por el contrario se incrementa. 

 

 

La Europa moderna, abierta, democrática y tolerante no nació del multiculturalismo, sino del interculturalismo, que fue el catalizador del pluralismo. 

 

 

El 15 de septiembre de 2006, Alejo Vidal Quadras, impartió un conferencia en la Kazakn State University of Al-Farabi en Kazajstán, sobre esta cuestión y dijo: “…los seres humanos necesitamos una identidad que implica alteridad. El problema no es la identidad étnica, cultural o religiosa, que es algo que nos viene dado, sino el lugar que el asignamos en la escala axiológica. Cuando la identidad étnica, lingüística o religiosa se convierte en el valor supremo al que todos los demás –libertad, igualdad, justicia– han de supeditarse, la comunidad pluralista queda aniquilada y la barbarie acecha.

 

 

Y en su intervención en el acto de entrega del Premio Mater Salvatoris a los valores éticos, morales y cristianos en Madrid, el 31 de mayo de 2007 comenzó así: “En mi condición de vicepresidente del Parlamento Europeo, he creído que un buen tema para mi intervención de esta noche sería precisamente el de Europa entendida como comunidad de valores, …Esta sociedad pluralista ha sido el fruto de una larga evolución histórica de 2.500 años, en la que han sido ingredientes principales el legado clásico griego y romano, el cristianismo y las Luces.

 

El siglo XX europeo ha sido calificado no sin razón, “el siglo de los horrores “…

 

Cabe preguntarse cómo pueblos capaces de alumbrar los más excelsos productos del arte y la literatura universales y los descubrimientos científicos y técnicos más decisivos pudieron caer tan recientemente en abismos de violencia y barbarie tan escalofriantes. La búsqueda de una respuesta, que ha sido ya objeto de muchas reflexiones… está directamente relacionada con la dimensión religiosa del hombre. La civilización occidental, que nació y se desarrolló en Europa, contiene todos los elementos para proporcionar a los seres humanos un modelo de convivencia apto para suministrarles felicidad, dignidad y prosperidad en grados muy notables a los seres humanos.

 

 

Pero es una senda que exige constante vigilancia para no caer en los peligros que acechan al abandonarla: el nihilismo, el relativismo moral, el totalitarismo o el fanatismo intolerante. 

 

 

Porque no debemos olvidar que la esencia de la cultura europea abierta, humanista y pluralista es la libertad. Y, para los europeos, la libertad es el valor que fundamenta todos los demás, una revelación que nos llegó de los más Alto y que es en si misma una regla completa de vida: “la verdad os hará libres”. En efecto, para los europeos la verdad y la libertad son inseparables. Somos libres para buscar la verdad, pero es su búsqueda es la que nos hace auténticamente libres. Y aquí el orden de los factores sí altera el producto. 

 

 

Y, obviamente , una consecuencia de esta relación secuencial entre verdad y libertad es que nadie ni nada está legitimado para imponer su verdad mediante la coacción o la violencia. Dios ilumina la libertad del hombre, no la destruye. La anulación de la libertad humana que perpetran los fundamentalismos religiosos es una forma de sacrilegio, porque un Dios que aplasta al hombre, que le rebaja de fin a medio, no puede salvarle.

 

 

 Un Dios que aplasta al hombre, que le rebaja de fin a medio, no puede salvarle.

 

 

Esta es nuestra identidad como europeos, una identidad que no emana de la raza , ni de la lengua ni de historias más o menos inventadas.


 


ESCRUTADOR DE LO INFINITO

 

Dios existe, yo me lo encontré 

 

 

 



 

 

 

La entrevista a André Frossard forma parte de las 109 publicadas a destacadas personalidades de la cultura para la revista Humanitas de la Pontificia Universidad Católica de Chile  Como Paul Claudel o G.K. Chesterton, perteneció André Frossard a esa especie de seres que repentinamente fueron arrancados de las oscuridades de la no creencia, y en quienes la luz que los transformó permaneció siempre como algo vivo e iluminador para los hombres de su tiempo. En el caso de este hijo de Oscar Frossard, secretario general del Partido Comunista francés, se da la situación de quien salió de una oscuridad particularmente espesa, para alumbrar hasta el fin de su vida otra espesa de oscuridad, la del secularismo contemporáneo, de signo ideológico algo diferente, aunque quizá no menos densa que la de sus orígenes.

 

 

Figura relevante de la intelectualidad católica europea en la segunda mitad del siglo XX, este periodista de vanguardia – que por más de 30 años animó cotidianamente la primera página de Le Figaro con su columna “ Cavalier Seul” -, ilustre miembro, además de la Academia Francesa, fue una voz con fuerte presencia en algunos países de habla hispana. Sus libros, desde aquel celebre Dios existe, yo me lo encontré, en el que relató su conversión, hasta los últimos – Dios en preguntas, El hombre en preguntas, Los grandes pastores, por citar algunos entre tantos títulos – traducidos en gran parte en España, fueron siempre una novedad importante y circulan ampliamente hasta hoy.

 

 

La entrevista tiene lugar en Ravena , a orillas del Adriático. He seleccionado algunas de las preguntas que le hace Jaime Antúnez.

 

 

 De modo que usted ve la fuerza original del crecimiento de una civilización en el periodo místico, en la contemplación .

 

 

La contemplación mística es el medio de adquirir una enorme fuerza, porque la contemplación no es una especulación de la inteligencia, sino que es una especie de espejo solar, totalmente cóncavo, vacío de la propia presencia, que al modo como el sol en el espacio solar produce una acumulación de energía, recibe una fuerza increíble de lo divino. 

 

 

Uno de los temas más  habituales  en el debate contemporáneo es el de la libertad. A él se dedica un largo capítulo en el libro que registra su diálogo con el Papa. Mi pregunta apunta a saber cuál es su concepto de la libertad, qué alcance civilizador usted le atribuye, y si acaso la noción cristiana de la libertad, a su juicio, se ha modificado. 

 

 

Lo mejor sobre la libertad es lo dicho por santo Tomás de Aquino, que era un genio después de todo. Y según él la libertad consiste en permitirle al hombre no ser determinado sino por Dios: si él así lo desea, es decir, significa que el hombre escapa al determinismo de la naturaleza. Si Dios no existiera, todos nosotros seriamos enteramente determinados y no tendríamos ni un átomo de libertad, seríamos función de nuestros genes y cromosomas, del medio ambiente, de la educación, de la herencia y de las demás circunstancias, que nos arrastrarían por la punta de la nariz. Aun cuando creyéramos ser libres, seríamos en cierto modo , mecanos insertos en la mecánica universal , y no existiría ni la sombra de la libertad.

 

Dios es el que da libertad al ser humano, es él el que nos permite escapar del determinismo. Con Él, gracias a Él, no estamos reducidos al estado de moléculas de los cuerpos universales. Por consiguiente, en eso consiste la libertad humana para un cristiano, está vinculada a Dios, el hombre la  recibe de Dios y no subsiste sino por Él y justamente se es libre en la medida en que uno se refiere a Dios…

 

Cuando me convertí fue por la evidencia de Dios, fui convertido por la evidencia luminosa de Dios. Hubo gente que dijo en alguna ocasión después: ¡ Pero su libre arbitrio! Usted debió aceptar a Dios “. Yo respondo que ni siquiera lo sometí a deliberación. Eso no era posible porque Él era mi libertad, fue Él que me tomó, me liberó de mi mismo para darme el propósito de su propia vida…

 

 

En algunas de sus intervenciones usted habla de “ Mística concreta”. ¿ Qué quiere expresar con esta fórmula? 

 

 

Es una manera de vivir, de existir. De actuar, de pensar como si Dios existiera realmente y no como si no existiera. Porque muchos cristianos piensan piadosamente en Dios, pero no se puede decir que ello oriente y que domine todos sus pensamientos, su modo de ser.

 

 

 

La mística concreta es un modo realista de pensar en Dios; consiste en no relegar al plano de un cielo de ideas y pensamientos, sino llegar a integrarlo a todas las cosas. El místico es un hombre, un ser que quisiera nombrar a todo con una sola palabra – Dios – al que ve en todas partes y quisiera que todo murmure ese nombre; para él todo murmura el nombre de Dios. Eso es la mística concreta para mí, el que toda la asamblea de los universos sea un gran comentario de la gloria de Dios, que las hojas de los árboles susurren la palabra Dios.

 

 

¿ Qué relación establece o ve usted entre mística y arte? 

 

 

Al escribir sobre Ravena, creo, dije que el arte es un fragmento de contemplación que cae sobre la materia. Es la contemplación encarnada, y cuando la contemplación es más fuerte, ésta conserva su poder y la materia se convierte en luz…

 

Cuando la materia devora la contemplación nos encontramos con gran parte del arte contemporáneo, constituido por elementos materiales inconexos, por trazos, por una agitación de moléculas. Ya no hay contemplación, aprehensión del mundo y la materia vence. Como los artistas sólo pueden reflejar el estado espiritual de la época en que viven, es que nos dan lo que nos dan en este momento, algo dónde la contemplación está ausente; pero ésta puede y debe volver...

 

Se ve que lo bello, desde este punto de vista, tiene, más que los otros trascendentales, el poder de reunir a los demás

 

 

Tal vez

 

 Lo bello, decía, es aquello a lo cual no puede agregarse sino lo infinito. Hay que hacer otra observación y es que lo bello es también la imagen de la Trinidad del Evangelio. Entre tres elementos, en música, por ejemplo, no es la primera nota la bella ni la segunda, más es el acorde entre la primera y la segunda, que crea la tercera, que no se escucha, donde está la belleza. En la pintura de Vermeer, por ejemplo, no es el amarillo y el azul, que produce una sensación imposible de definir, que es un tercer color invisible, nacido de los dos anteriores, el que constituye la belleza de Vermeer. Lo bello, en último término, es lo que no se ve ni se escucha, pero que necesita de cosas que existen para darse a conocer. Lo mismo sucede en toda la creación.

 

 


 

Magnífica entrevista en la que  Jaime pasa revista a las cuestiones nucleares en forma articulada y serena. Brillantemente nos acerca a las fuentes de la cultura auténtica, y , por tanto, a “ los centros de la tierra”.

 

 


 


jueves, 21 de mayo de 2026

PEDIMOS QUE RESPETEN EL DERECHO DE SEGUIR AMÁNDOLA Y DEJARNOS AMAR POR ELLA

 


 

 

 

 El 31 de mayo, todo el movimiento próvida unido. Todo el país unido  por el Sí a la Vida de todos.

 

   De nuestras familias

   De nuestros abuelos

-   De los más de 100.000 niños y niñas que son asesinados al año impunemente por una      ley  que en nuestro país ya tiene 40 años.


Porque 1 de cada 4 embarazos acaban en aborto.

 

Porque ya son 2,6 millones de personas que en España no están, que podían ser médicos, electricistas, profesores… lo que Dios había pensado para ellos pero ya no están

 

Todos somos únicos e irremplazables, amados de Dios.

Porque la vida no se debate, se defiende

 

Porque esta iniciativa también ayuda a que un día “ el aborto sea impensable”

 

Creo que, además de  estas movilizaciones   deberíamos meter en nuestro itinerario formativo una “ perla preciosa” publicada el 25 de marzo de 1995 :

 

 

  EVANGELIUM VITAE “

 

 

La introducción de la encíclica no tiene desperdicio en ninguno de sus párrafos.  “ La Iglesia sabe que este Evangelio de la vida recibido de su Señor, tiene un eco profundo y persuasivo en el corazón de cada persona, creyente e incluso no creyente.”..." El resultado al que se llega es dramático: si es muy grave y preocupante el fenómeno de la eliminación de tantas vidas humanas incipientes o próximas a su ocaso, no menos grave e inquietante es el hecho de que a la conciencia misma, casi oscurecida por condicionamientos tan grandes, le cueste cada vez más percibir la distinción entre el bien y el mal en lo referente al valor fundamental mismo de la vida humana. "

 

 

¿ Qué ha ocurrido para que algo de ley natural no sea percibido como tal, y tenga que venir el evangelio a iluminar el eclipse moral ? En la famosa frase de Chesterton: “ Quitad lo sobrenatural, y no encontrareis lo natural, sino lo antinatural”  está la respuesta. La ley de Dios sostiene a la ley natural.

 

 

Quisiera ahora  destacar el siguiente texto del capitulo cuarto que creo es muy desconocido para muchos : “ Una reflexión especial quisiera tener para vosotras, mujeres que habéis recurrido al aborto. La Iglesia sabe cuántos condicionamientos pueden haber influido en vuestra decisión, y no duda de que en muchos casos se ha tratado de una decisión dolorosa e incluso dramática. Probablemente la herida aún no ha cicatrizado en vuestro interior. Es verdad que lo sucedido fue y sigue siendo profundamente injusto. Sin embargo, no os dejéis vencer por el desánimo y no abandonéis la esperanza. Antes bien, comprended lo ocurrido e interpretadlo en su verdad. Si aun no lo habéis hecho, abríos con humildad y confianza al arrepentimiento: el Padre de toda la misericordia os espera para ofreceros su perdón y su paz en el sacramento de la reconciliación. Os daréis cuenta de que nada está perdido y podréis pedir perdón también a vuestro hijo que ahora vive en el Señor. Ayudadas por el consejo y la cercanía de personas amigas y competentes, podréis estar con vuestro doloroso testimonio entre los defensores más elocuentes del derecho de todos a la vida… "

 

 

A menudo escuchamos la frase “  No podemos juzgar “  como una vía rápida para restarle importancia a los hechos, silenciando a quienes sufrieron sus consecuencias . No juzgamos a las personas pero si a los actos.

 

 

El apartado 64 de la encíclica expone el “ drama de la eutanasia”. Se redacta analizando las causas de su auge, definiéndola como una “ falsa piedad” y advirtiendo sobre la subversión del papel de médicos y familiares. ¿ Qué es lo que  me hace digno? La dignidad del  ser humano encuentra su raíz más profunda en el diseño divino: fuimos creados a imagen y semejanza de Dios. El ser amado por Dios y poder amar.

 

 

                                                          Eluana Englaro

 

Siempre me ha parecido admirable la reacción de las religiosas en el caso de Eluana Englaro. Frente a la frialdad de los tribunales, el testimonio de estas mujeres aportó una dimensión de calidez y protección digna de reconocimiento en la historia de la bioética contemporánea. Eliana Englaro,  en enero de 1992 a los 20 años sufrió un violento accidente de trafico que la dejó en un estado vegetativo permanente e irreversible. . En 1994 , fue ingresada en una clínica- residencia en Lecco, gestionada por las monjas de la orden de las hermanas Misericordiosas, quienes se encargaron de cuidarla y alimentarla durante mas de 14 años. 

 

 

El padre ( Beppino Englaro). Actuando como tutor legal de su hija, inició una larguísima batalla judicial argumentando que Eluana, antes del accidente, había manifestado de forma clara que jamás desearía que la mantuvieran artificialmente. Pidió formalmente que se le retirara la hidratación y alimentación asistida 

 

 

Las religiosas que la cuidaban se negaron rotundamente a dejar morir a Eluana por inanición dentro de su centro. Las hermanas declararon públicamente su amor por Eluana, alegando que “ no era un vegetal , sino una de nosotras” y se ofrecieron a seguir cuidándola de por vida de forma gratuita, sin coste para la familia ni para el Estado, con tal de salvar su vida.

 


 

Tras más de una década de rechazos y alegaciones, en noviembre de 2008, el Tribunal Supremo de Italia ratificó la sentencia definitiva que autorizaba al padre a interrumpir el tratamiento que la mantenía con vida. Como las monjas se negaron a que el procedimiento se realizara en sus instalaciones por motivos de conciencia, el padre tuvo que trasladar a Eluana a una clínica privada en Údine ( el centro de salud “ Quiete”) en febrero de 2009 .

 

 

En la vista publica las religiosas testificaron : “ Nosotras no pedimos ningún cambio, sólo el silencio y la libertad de amar.  Pedimos  que respeten el derecho    de seguir amándola y dejarnos amar por ella.





martes, 19 de mayo de 2026


 

TRANSFONDO OSCURO SOBRE EL CUAL PODEMOS HACER BRILLAR LA IMAGEN DE LA VIRGEN MARÍA


 



 

 

Abordar hoy la pregunta sobre la identidad femenina, resulta urgente, pues significa enfrentar uno de los tópicos más conflictivos de la actualidad, donde existe gran confusión y se dan múltiples y contradictorias posiciones. A partir de la Conferencia Internacional sobre la Mujer realizada en Beijing en 1995, este tema se puso sobre el tapete a nivel mundial. Fuera de constatar la diversidad de posiciones, quedó claro también la necesidad de que esta temática fuese materia de reflexion. 

 

 

Es un hecho evidente cómo han cambiado de un día para otro, los valores de la mujer y cómo el ideal de la mujer violentamente se ha hundido. Nos invade un punto de vista erróneo: la concepción de que la mujer ha de ser medida y valorada esencialmente según patrones masculinos. La mujer no necesita extender las manos aspirando a ser como el hombre pues es grandiosa su naturaleza. A lo largo de mi trayectoria en la orientación familiar, combinada con mi experiencia práctica como esposa y madre , he podido validar un principio fundamental: La teoria de la complementación.

 

 

 También ha penetrado otro punto de vista erróneo, es aquel que concibe a la mujer como un medio para el placer sexual, para el placer sexual del varón. Si consideramos que el ser de la mujer se agota en esto, ciertamente que es un punto de vista equivocado. El varón ha tenido aquí la culpa, porque, por su manera de pensar, ha colocado en esto el valor supremo de su escala de valores. ¿ Acaso lo que dicen los diarios y las películas no demuestra que el hombre busca, por todos lados, estos valores? Y, entonces; ¿ no es evidente que también la mujer crea que destacar estos valores constituye el sentido último de su vida?  Basta salir a la calle para  observar la  manera  provocativa  de vestir de  las jóvenes. Está claro que a toda mujer le gusta sentirse atractiva. Por eso, no hay mejor cumplido para ella que un sencillo y sincero. ¡ Qué guapa estás!. Pero esto no define su propósito vital ni sus prioridades ; o al menos, no tendría que ser así.

 


 

 

 


 

 

 La naturaleza femenina está de por sí más condicionada por el sentimiento del pudor y debemos enorgullecernos de ello. No podemos pensar que somos unas mojigatas. Al revés, debo pensar. ¡ tengo una tarea, mi tarea es vivir ejemplarmente  lo que es propio de la naturaleza femenina!  Y mi educación debe corresponder a esto. El modo de amar propio de la mujer posee una mayor calidad espiritual- afectiva. En la naturaleza femenina, la vida del amor es primariamente más espiritualizada. En el hombre , es de por sí primariamente cosal, primariamente referida al cuerpo, a lo corporal, a lo no espiritual. 

 

 


 

 

Destaca Kentenich que "ese plus en la naturaleza de la mujer se da por dos razones, primero, porque la naturaleza femenina está de por sí más condicionada por el sentimiento del pudor, segundo, porque está mas orientada al altruismo. Incrementamos la confusión de los sexos si no educamos, consciente, a la mujer de modo que posea como propio ese finísimo sentido del pudor.  Una educación auténtica debe desarrollar una marcada conciencia del propio sexo, debe educar el sentido del pudor. “ es falso preguntarse siempre si esto o aquello es pecado. ¡ No! Debemos auscultar las leyes del ser y , a partir de una conciencia espiritual sana, hacer eso o lo otro. Corresponde a la disposición espiritual del alma femenina, el ser pudorosa en todo su ser, absolutamente en todo. Con esto, me refiero también a la importancia que tiene el pudor femenino, sobre todo para salvar el matrimonio. Cuando la mujer ha conservado su nobleza interior posee una ilimitada capacidad de sufrimiento. La grandeza de la mujer consiste en su capacidad de sufrir. No debemos educar muñequitas, sino auténticas mujeres.  Y esto se mide por su capacidad, su apertura y disposición hacia el sufrimiento.

 

 


 


 

 

 

Queremos liberarnos de la confusión de los sexos y, por eso, debemos educar una extraordinaria conciencia de la feminidad y masculinidad: Desgraciadamente, tenemos que estudiar estas cosas en forma reflexiva. No debería ser así, deberíamos ver todo esto de modo más espontáneo. Debo poseer la conciencia de estar orgullosa de pertenecer a este sexo. La mujer posee un plus en su natuleza para las relaciones vitales.  ¡Está tan cerca de la vida.! Por eso es muy propio de la mujer tener una sensibilidad mucho más fuerte para la comprensión del tú personal.  Lo propio del hombre es la capacidad cosal de lo objetivo. ¿ No creemos que sería mejor formar este modo de ser femenino que permitir que sea arrasado por la modalidad masculina ?


 

El joven debe estar orgulloso de ser varón, y la mujer no avergonzarse de serlo. Si no poseemos instintivamente el respeto ante nuestro propio valor original, tendremos que reflexionar al respecto. 

 

 


 


 

 

" ¿ Cómo habrá pensado  Dios la relación entre hombre mujer en el paraiso, como un fruto victorioso para todos los tiempos?  se pregunta Kentenich. Ambos debían ir de la mano sobre la tierra como rey y reina de igual dignidad. Pero pecó y arastró al hombre hacia el abismo, hacia la cloaca del pecado. Esto habría de purgarlo amargamente: en aquello que había faltado, en ese también debía padecer el castigo. Claro que el pecado original dependió formalmente de la actitud de Adán. Pero, puesto que Eva abusó tan fuertemente de su influencia sobre la cabeza de la sociedad humana, debía también ser partícipe de la maldición de Adán y, esto, de un modo profundo.

 

 

Así vemos cómo Dios no lanzó su castigo solamente sobre la cabeza del varón sino también sobre la mujer. Eva, ideada como reina del hombre, aparece ahora como su sirviente: " deberás someterte al hombre" ( Gen 3-16). Ciertamente, ella podía y debía continuar siendo su compañera, pero compañera de su debilidad y de sus sufrimientos.

 


 

 

Podía continuar siendo la " madre de los vivientes" ( Gen 3,20), pero esa maternidad debía ser ahora enmarcada en la corona de espinas del dolor: " en medio del dolor darás a luz a tus hijos" ( Gen 3,16) . Y con este acto procreador debía perpetuarse también la no bendición, el dolor y el pecado.Madre de los vivientes, ha de seguir siéndolo, pero, simultaneamente ha de ser madre de la muerte y de los muertos. Ahí tienen el anatema de Dios en su primer efecto.

 

 

"Los hombres acomodan todo según el placer y el deseo de su corazón. La condición de la mujer habría sido mucho más soportable, habría seguido siendo reina, al menos en el marco y en el ámbito de la familia, si el egocentrismo masculino no hubiese torcido y malinterpretado tanto ese anatema de Dios, a lo largo de los siglos.  Así vemos cómo las descendientes de Eva se rebajan más y más convirtiéndose  en esclavas del hombre . Es como un grito que cruza los siglos, los milenios; el gemido y el grito de las hijas de Eva. Sí ¡ Su quisiera hubiese parado en esto!. Lo más trágico, lo más triste, consiste en que la naturaleza de la mujer con el tiempo , se ha acostumbrado de tal modo a la esclavitud, que ha llegado a sentirse bien en ella." ( P. José Kentenich)

 


Pensemos sólo en como se concibe hoy a la mujer en los países "civilizados". El culto de la mujer es, en lo más profundo, un culto a Venus. Y ¡ el clamor de los niños no nacidos! Sí, es como el hacha del verdugo en todos los países civilizados de Europa. Al hijo ya no se  le considera un regalo del cielo sino una hipoteca soberanamente incómoda de la sensualidad. 

 

 

Este es el transfondo oscuro sobre el cual podemos hacer brillar la imagen luminosa de María.


El restablecimiento del orden primitivo. 

 

 

Sostiene Kentenich que si Dios quería redimir al mundo, entonces, su gracia redentora debía tocar abundantemente a la mujer, pues la mujer estaba virulentamente infectada por el pecado y por sus consecuencias. Ella tiene una inmensa trascendencia en el organismo total del universo. Así vemos cómo el Dios-Hombre, en cuanto fruto acabado de la redención, destaca justamenete a un miembro del sexo femenino a la Madre de Dios, la Bendita entre las mujeres.


"Pero todo esto no era suficiente para elevar la posición de la mujer en el universo. Cristo restauró también las leyes primitivas y puras del matrimonio en el paraíso.Así lo sentimos y podemos comprender muy bien a los apostoles cuando declaran ante semejantes mandatos y órdenes del Señor: " Entonces, si es así, es mejor no casarse" ( Mt 19,10) . Pero no se da por satisfecho con esto: eleva el matrimonio a la categoría de sacramento y afirma: " Quien tan sólo mirase a una mujer deseándola, ya adulteró " ( Mt 5,28). Por último, eleva la virginidad al estado de nobleza en la Iglesia.


Ahora podría ser más fácil para el hombre dejarse ennoblecer y elevar hasta de Dios por medio de esta mujer ennoblecida en tal forma; podría, entonces, serle al hijo más fácil mirar hacia arriba a su madre que se encuentra en un lugar tan alto. Sin embargo estas leyes son tan sublimes, tan profundas, que nosotros, conocedores de la vida, por de pronto, estamos inclinados a decir: ¡ Qué va, mera utopía ! Verderamente son altos los ideales de la mujer y del matrimonio. ¿ Dónde existen hombres que sigan estos ideales? Pero esto vale solo para el ideal del matrimonio, para el ideal de la mujer; esto vale para todos los ideales católicos. ¡ Están demasiado altos, por allá en el firmamento! Puede ser que sea dificil alcanzarlos pero Dios mismo los ha puesto en la naturaleza humana, los ha salvaguardado y confirmado.

 

Puesto que Dios, precisamente sabe que estos ideales de la mujer son tan difíciles de realizar, él, el gran Pedagogo y Psicólogo de los pueblos, nos ha querido dar una ilustración fráfica y única: una enseñanza visual viva, grandiosa, en la persona de la Santísima Virgen, su Madre. Así aparece Ella en nuestra vida.  " 


Será tarea nuestra preocuparnos que la imagen de la Santísima Virgen siempre y en todas partes, sea contemplada  como el ideal perfecto y transido de espiritu de la mujer. Asi entendemos, también, que la Santísima Virgen sea alabada dos veces como la Bendita entre todas las mujeres. 


 

"Detengámonos   por un momento en la imagen de Jesús en el templo.", en la cual el Señor se comporta severo con su Madre en Jerusalen.  ¿Se dan cuenta, cómo su maternidad debe crecer hasta abarcar la reciedumbre? Así es en la vida de cada mujer. Pues ella debe dar a luz dos veces al hijo, al darle la vida; y al renunciar a él. Y esto segunda renunca implica, con frecuencia, dolores de parto más intendo aún."





"Consideremos la escena de las bodas de Caná. " Mujer, que tengo yo contigo" ( Jn 2,4). Aquí, ante nosotros y ante la humanidad, está la Santisima Virgen revestida de su singular carácter de esposa. ¿ Por qué no mendigamos a la Santisima Virgen pidiendo que repita sus palabras: no tienen vino"?  Tenemos, enconces,  que  el núcleo del ideal de la mujer sigue siendo el servicio. María pronuncia unas segundas palabras: " Hagan lo que él les diga" ( Jn 2,5) Otra vez: ayuda."


Esta es nuestra verdadera grandeza: el servicio, la ayuda desinteresada, sin reservas, heroica, dondequiera que la ocasión se ofrezca. Consideremos cómo lograriamos vencer ejemplarmente la crisis de sexos, esa confusión de los sexos. sin nos resultase introducir con éxito este ideal en el mundo. ¿ Acaso no deberíamos orientarnos según la imagen de la Virgen; hablar ahora, más fuertemente que nunca, más vigorosamente que como lo hacíamos antes, de una extraordinaria toma de conciencia de nuestra misión ? La conciencia de que éste es el ideal de mujer, la conciencia de que éste el ideal que ha sido puesto en el fondo de cada una de nosotras


Isabel comienza a profetizar que de Ella emana la bendición para el mundo de la mujer . En la Santísima Virgen, en su nobleza y en su grandeza, la mujer ha vuelto a ser reina."