LA TRAMPA DE NUESTRO TIEMPO
“ La batalla cuerpo a cuerpo entre Dios y la Serpiente se juega en la mujer “
Isma, siento la necesidad de escribirte sobre la fuerza de la mujer., pues es muy doloroso escuchar, casi todos los días, un nuevo caso, sobre lo que se ha generalizado en llamar “violencia de género”, y casos aislados, pero cada vez más frecuentes sobre menores de edad y pornografía en móviles. Esto me ha llevado a releer el libro, de Wendy Shalit “Retorno al pudor” sobre el que se han realizado declaraciones como las siguientes:
George F. Will, Newsweek
“Retorno al pudor es una llamada a las mujeres para que ejerciten su poderosa capacidad de transformar la sociedad”
Shari Roan, Los Angeles Times
“El libro de moda (…) defiende de manera convincente que la revolución sexual no ha sido completamente beneficiosa para las mujeres ni para los hombres (…) Trabajadores sociales, profesionales de la salud, y tantos otros que se quejan de la ausencia de “limites” en la vida de las chicas jóvenes, encontraran en este libro un mensaje lleno de esperanza”
Creo, Ismael, que debes comprender perfectamente que abordar la pregunta sobre la identidad femenina, resulta urgente, pues significa enfrentar uno de los tópicos más conflictivos de la actualidad, donde existe gran confusión y se dan múltiples y contradictorias posiciones.
Nos encontramos de hecho ante un tema que toca el corazón mismo de la cultura, pues ésta se plasma y se decide, en gran parte, a partir de la influencia que en ella ejerce la mujer. A partir de la Conferencia Internacional sobre la Mujer realizada en Beijing en 1995, este tema se puso sobre el tapete a nivel mundial. Fuera de constatar la diversidad de posiciones, quedó claro también la necesidad de que esta temática fuese materia de reflexión.
Es un hecho evidente cómo han cambiado de un día para otro, los valores de la mujer y cómo el ideal de la mujer violentamente se ha hundido. Nos invade un punto de vista erróneo: la concepción de que la mujer ha de ser medida y valorada esencialmente según patrones masculinos. La mujer no necesita extender las manos aspirando a ser como el hombre pues es grandiosa su naturaleza. A lo largo de mi trayectoria en la orientación familiar, combinada con mi experiencia práctica como esposa y madre, he podido validar un principio fundamental: La teoría de la complementación.
También ha penetrado otro punto de vista erróneo, es aquel que concibe a la mujer como un medio para el placer sexual, para el placer sexual del varón. Si consideramos que el ser de la mujer se agota en esto, ciertamente que es un punto de vista equivocado. El varón ha tenido aquí la culpa, porque, por su manera de pensar, ha colocado en esto el valor supremo de su escala de valores. ¿ Acaso lo que dicen los diarios y las películas no demuestra que el hombre busca, por todos lados, estos valores? Y, entonces; ¿ no es evidente que también la mujer cree que destacar estos valores constituye el sentido último de su vida? Basta salir a la calle para observar la manera provocativa de vestir de las jóvenes. Está claro que a toda mujer le gusta sentirse atractiva. Por eso, no hay mejor cumplido para ella que un sencillo y sincero. ¡ Qué guapa estás!. Pero esto no define su propósito vital ni sus prioridades ; o al menos, no tendría que ser así.
La naturaleza femenina está de por sí más condicionada por el sentimiento del pudor y debemos enorgullecernos de ello. No podemos pensar que somos unas mojigatas. Al revés, debo pensar. ¡ tengo una tarea, mi tarea es vivir ejemplarmente lo que es propio de la naturaleza femenina! Y mi educación debe corresponder a esto. El modo de amar propio de la mujer posee una mayor calidad espiritual- afectiva. En la naturaleza femenina, la vida del amor es primariamente más espiritualizada. En el hombre, es de por sí primariamente cosal, primariamente referida al cuerpo, a lo corporal, a lo no espiritual.
En una entrevista, la profesora Carmen Álvarez Alonso explica el sentido teológico de la misión de la mujer: de ella depende, en gran medida, el sí de cada hombre a Dios. En el corazón de la mujer se juega, cada día, la gran batalla de la historia.
“ Estamos en una crisis de fe. La cultura niega a Dios, se niega también al hombre, creado por Dios como varón y mujer. Un camino para salir de esta crisis antropológica es recuperar la unidad entre el varón y la mujer. Y en esa unidad, hay que dar prioridad a recuperar el sentido de la feminidad y el significado de la maternidad. Hoy el camino del hombre ( varón y mujer) hacia sí mismo pasa por que la mujer se encuentre a sí misma. “
¿ Quiere decir que esta crisis afecta de manera particular a la mujer?
Así es. En esta crisis antropológica es vital que la mujer recupere el significado de su feminidad y la centralidad de la maternidad en su vida. Si ella está centrada, todo a su alrededor se centra.
¿ Cuál es la causa principal de que la mujer no sepa hoy quién es ?
Hay muchos factores. La mujer ha perdido su norte influida por las ideologías antihumanistas que pululan, especialmente los feminismos, que han exacerbado el significado de la feminidad y el papel de la mujer, y han acabado diluyéndolo porque han explicado la feminidad al margen de la masculinidad…
Usted explica que la maternidad sitúa a la mujer en primera línea de batalla contra Satanás, el mal y la muerte de Dios en el hombre ¿ Porqué está la mujer en el centro del plan salvífico?
Este es un tema de una enorme trascendencia hoy. La mujer tiene un papel central en la historia de la salvación. A poco que conozcas esta historia descubres que la mujer ocupa los momentos fundamentales del plan de Dios…
Esta visión tan elevada de la maternidad ¿ cómo nos ayuda a superar la crisis antropológica de la que hablaba?
El nivel más alto y profundo de la maternidad es el nivel espiritual, la vida sobrenatural en el hijo. Tenemos la misión urgente de reevangelizar la maternidad y la paternidad. Y lo más grande que podemos entregar a nuestro hijo es una maternidad y paternidad que se muevan al nivel de la plenitud de la caridad, es decir, de la santidad, de la perfección en el amor. Cuando se vive el amor en plenitud, ese amor revierte en un beneficio psicológico, afectivo, espiritual, humano, etc., de los hijos y de la sociedad.
¿ Qué quiere decir cuando habla del “ sentido profético” de la maternidad ?
Cuando la sociedad ve cómo la mujer vive su maternidad, hasta qué punto es capaz de entregarse, entienden cómo ama Dios. Si dejo a Dios hablar a través de mi maternidad, me convierto en profeta . Por eso, la cultura actual quiere destruir el sentido de la maternidad, porque es una manera de anunciar el Evangelio en un lenguaje que todo el mundo entiende.
Esto muestra por qué el aborto es realmente " la" trampa de nuestro tiempo."
Así es, la mentalidad actual está inspirada por la lógica de la serpiente. El aborto no es sólo negar al hombre, sino también negar a Dios. Es un ataque diabólico, porque es rechazar aquello que Dios le ha confiado a la mujer de una manera muy especial. Por eso los nuevos Herodes quieren borrar la maternidad del corazón de la mujer, ponerla en la lógica de la serpiente. La batalla por la mujer es mucho más que un signo de los tiempos. La batalla cuerpo a cuerpo entre Dios y la serpiente se juega en la mujer.
En el libro “ Ser mujer” , obra de varios autores, Rafael Fernández escribe:
"Detengámonos por un momento en la imagen de Jesús en el templo.", en la cual el Señor se comporta severo con su Madre en Jerusalén. Él ha ido con ella y san José al templo. Consideremos cuán estrechamente vinculados están él con ella y ella con él. Jesús se ha quedado atrás y María lo busca. ¡ Y cuán hermoso suena : “ Hijo, ¿ por qué nos has hecho esto ?. ¡ Mira, tu padre y yo te buscábamos con dolor! ( Lc 2, 48 ) Ciertamente es una relación muy tiern, muy personal, muy familiar, la que une a los tres. Y cuán severa suena su respuesta, hablando humanamente. Hablando humanamente, es, en ese instante, cómo debe haberse dado cuenta que él no ha tenido en absoluto nostalgia de ella…
¿Se dan cuenta, cómo su maternidad debe crecer hasta abarcar la reciedumbre? Así es en la vida de cada mujer. Pues ella debe dar a luz dos veces al hijo, al darle la vida; y al renunciar a él. Y esta segunda renuncia implica, con frecuencia, dolores de parto más intensos aún.
Consideremos en las bodas de Caná….Veamos cómo la Santísima Virgen hace efectivo su servicio, simple, virginal… Al sopesar las palabras que ella pronuncia, nos encontramos con una evidencia y, sin embargo, al mismo tiempo, nos encontramos con algo extraordinariamente edificante, atrayente, enaltecedor. Primero: “ No tienen vino “ ( Jn 2,3). Con su sano instinto femenino, fue la primera que se dio cuenta que faltaba algo. Al punto se despierta su voluntad de ayudar. Y nos causa alegría ver cómo su maternal voluntad de ayuda se despierta a causa de una insignificancia del diario vivir: no tienen vino.”
Esta es nuestra verdadera grandeza: el servicio, la ayuda desinteresada, sin reservas, heroica, dondequiera que la ocasión se ofrezca. Consideremos cómo lograríamos vencer ejemplarmente la crisis de sexos, esa confusión de los sexos, si nos resultase introducir con éxito este ideal en el mundo de la mujer. ¿ Acaso no deberíamos orientarnos según la imagen de la Virgen; hablar ahora, más fuertemente que nunca, más vigorosamente que como lo hacíamos antes, de una extraordinaria toma de conciencia de nuestra misión ? La conciencia de que éste es el ideal de mujer, la conciencia de que éste es el ideal que ha sido puesto en el fondo de cada una de nosotras.
Te manda un fuerte abrazo, tu madre.












