sábado, 9 de mayo de 2026

 

¡ WOW, Ismaél, SE ACERCA EL 13 DE MAYO !

 



 

 Ayer un amigo me envió un WhatsApp, referente a lo que hablamos , el cual  califico de genial :

 

“Ma. Ángeles, Ismaél está declarando ante la Gerencia del Cielo diciendo:

 

Por favor que alguien le diga a mi mamá que aquí en la Iglesia purgante y triunfante todo el mundo sabe mejor que en la Tierra lo que es el Rosario, y además tenemos a los protagonistas en vivo y en directo, permanentemente y para siempre. Y que le recalquen que estoy bien y mucho mejor aquí arriba que ella y el Papa allá abajo “.

 Omito mi respuesta

 

 




 

Al celebrar miércoles 31 de mayo a Nuestra Señora de Fátima,  vale la pena profundizar  en  la teología de la historia que nos revela: Dios no es ajeno al dolor humano ni a las crisis geopolíticas. Las apariciones de 1917, en plena guerra, nos invitan a ver la intervención divina en el tiempo presente. El mensaje de Fàtima - el Rosario, la penitencia y la consagración - es una exigencia de amor que reordena nuestra existencia hacia Dios, demostrando que la santidad y la oración son los verdaderos motores de la historia. humana. En un mundo con incertidumbres, María nos reitera: " Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará" La Virgen no viene a asustar, sino a ofrecer refugio en tiempos de guerra y crisis. La teología de Fátima subraya que el pecado aleja a la humanidad de Dios y trae dolor, mientras que la conversión trae paz. El rezo diario del rosario son herramientas activas para cambiar el rumbo de la historia. 








 
 
 
 En el libro   El tiempo de María”, ha querido su autor empezar la primera parte haciendo  referencia al francés Gilles Lameire en su obra Le déluge de sang  que define perfectamente el papel - ¡ y la enorme responsabilidad! – del Estado frente a los individuos, especialmente en lo que respecta a la moral e incluso a la salvación y condenación de las almas. Escribe Don Jorge que aunque hay muchos que piensan que ese papel corresponde a la Iglesia, y más concretamente desde que a partir del s. XIX se produjera en muchos países la separación Iglesia – Estado, lo cierto es que el Estado es quien dicta las leyes, establece normas de comportamiento y vela por su cumplimiento. “ No se puede negar que el Estado y los gobiernos, por su autoridad y el poder del que disponen, tienen una enorme influencia para el bien y para el mal. De su conducta, buena o mala, puede depender la salvación y la condenación de los pueblos. La influencia del Estado juega un papel considerable. En ella encontramos la causa de muchos de los males de la época actual. La descristianización de la época contemporánea se explica por la apostasía oficial del Estado, que ha provocado la apostasía de las masas. Los individuos   tienen su propia responsabilidad, pero el Estado tiene la suya ; aún más, las faltas del individuo se derivan de las del Estado. Esos son los gobiernos que obstaculizan la obra divina (…) Se ha dicho y a antes y las que repetirlo: “ Un régimen corrompido corrompe las conciencias, incluso sin que sean conscientes”. Es tal la fragilidad del hombre que, privado de un apoyo exterior, fluye a merced de la corriente. El Estado debe constituir ese apoyo exterior. En un Estado ateo o antirreligioso, los hombres están en peligro” 

 

 



 

 


 

 La Revolución francesa marcó el comienzo de una serie de castigos a la humanidad por haber rechazado el reinado del Sagrado Corazón, pedido en 1689 a Santa Margarita María de Alacoque en Paray - le - Monail. En ese momento, Luis XIV, el rey de Francia, y a partir de sus sucesores, fueron llamados a consagrarse al SCJ y a difundir su devoción entre sus súbditos , para que quedara patente que el verdadero Rey es Cristo y que Él es quien debe reinar sobre la sociedad. La Revolución francesa no fue únicamenete una rebelión contra el poder establecido sino que, además de usurpar una soberanía nacional que no le correspondía se arrogó unos poderes de los que carecía la monarquia. A partir de la Revolución francesa, se extendieron las revoluciones en Europa, bajo dos premisas: el poder emana de la nación y no existe nungún límite a los derechos de la nación. En los nuevos sistemas  de gobierno que fueron emergiendo, las leyes se consideraban buenas si obtenían el número de votos necesarios, sin que importara que fueran justas o injustas, o que fueran contrarias a los diez mandamientos, el Evangelio o la lay natural. El criterio era simplemente una cifra, por encima del derecho divino o incluso humano.  En el camino querido por Dios hacia el reconocimiento oficial de los derechos del SCJ sobre la corona, la Revolución es más que un paso atrás, es la adopción de un príncipe opuesto. Las persecuciones de la Revolución francesa contra la Iglesia se circunscribieron a ese tiempo, pero sus teorías perniciosas fueron mucho más duraderas, pues se impondría el ateismo legal (...) A partir de esta revolución satánica, se  extendieron por el mundo principios nefastos que fueron socavando toda autoridad civil o religiosa"

 

 


 

 Vivimos en la llamada posmodernidad, caracterizada  por una sociedad intensamente materialista, individualista y egoista. Decepcionado, el hombre reconoce la necesidad de volver a Dios, pero quiere hacerlo al margen de las religiones convencionales. El relativismo se impone como una dictadura en la que no existe la verdad objetiva. Observamos la apostasía de Europa , una realiidad ya profetizada. Don Jorge escribe que desgraciadamente, no podemos ignorar el hecho de que el que la apostasía se haga realidad en España responde a una estrategia muy elaborada, por la influencia que tiene nuestro país en la catolicidad. El aborto, la eutanasia, el feminismo que ataca a la mujer,  el transhumanismo y poshumanismoy, la ideología de género y el Nuevo Orden Mundial (. la Agenda 2030 es su programa, siendo eslabones decisivos en esta estrategia descristianizadora de España



" El mundo está al borde de un precipicio " anunció la Virgen en Kibeho ( Ruanda). Por eso aunque algunos puedan acusarnos de alarmismos, en ningún momento es ese nuestro objetivo. No se trata de meter miedo ni de ir provocando ansiedad, sino de hacer caso a Nuestra Madre, que quiere avisarnos de los peligros a los que nos estamos dirigiendo. Como afirmó el historiador francés Jean de Viguerie, " desde finales del siglo XVIII, el cristianismo no ha dejado de ser combatido en toda Europa,pero con especial virulencia en Inglaterra y FranciaHa sufrido los ataques de los libertinos, de los " racionalistas" yde ciertos literatos denominados " filósofos"   Al mismo tiempo que se produce la descristianización de Europa, hay quienes promueven, mediante métodos en apariencia no violentos - pero no por ello menos inquietantes - , una islamización del continente. Según Édouard de Lamaze, presidente del Observatorio del Patrimonio Religioso de París, " en Francia un promedio de dos monumentos cristianos son atacados diariamente . Dos de cada tres de esos eventos están relacionados con robos y el resto con profanaciones(...) Cada dos semanas se demuele, incendia o destruye un edificio religioso, en su mayoría edificios católicos. El dato contrasta con la cantidad de mezquitas que se construyen cada quince días ". ( JFD)

 

 



 


Fue Benedicto XVI quien afirmó que la sociedad moderna ha formulado " un credo anticristiano, en el contexto de una entrevista realizada por el periodista alemán Peter Seewald, Una de las preguntas se refiere a la famosa frase que pronunció durante la homilia de la misa de comienzo de su pontificado: " Rogad por mí, para que por miedo no huya ante los lobos" ...Hace un siglo todo el mundo habría considerado absurdo hablar de matrimonio homosexual. Hoy quien se opone a él es socialmente excomulgado. Otro tanto ocurre con el aborto y la producción de seres humanos en laboratorios. La sociedad moderna está formulando un credo anticristiano, y la resistencia a ese credo se castiga con la excomunión social. Es normal, muy normal, tenerle miedo a este poder intelectual del Anticristo".

 

 




 Lamiere propone tratar de esclarecer la historia contemporánea con ayuda de la Palabra de Dios. Porque, " ¿ de qué le sirve a los hombres sufrir, para qué pueden serles útiles las lecciones más terribles, si ante los hechos no sabemos decir: " El dedo de Dios está ahí "? La historia es un relato  escrito por Dios (...). La verdad puede salvarnos, pero es necesari que sea la verdad completa.Hay que llevar a cabo una revolución de las perspectvas históricas. Junto a los hechos que creemos esenciales, habrá que colocar otros más importantes. Y lo mismo ocurrirá con las fechas. Existe una razón para nuestras desgracias. Es preciso sacrificar todos los prejuicios para descubrirla "

 


Jorge Fernandez dice que en su libro haremos nuestro este propósito de Lameire y trataremos de buscar el dedo de Dios en la historia reciente. Veremos que la " casualidad" es el sinónimo con el que Dios firma los acontecimientos. Porque nada, absolutamente nada de lo que sucede en la historia, es casual. De hecho, la casualidad no existe. Es todo asistencia de la Providencia. Todo está dirigido por Dios. Cristo, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, es el Señor de la historia. 



En estos momentos, a la larga guerra entre Rusia y la OTAN en tierra de Ucrania se ha sumado la crisis entre Israel y Gaza, ahora extendido, por el momento, también al Líbano.… Hemos de reconocer explica Don Jorge que estamos inmersos en una gran batalla espiritual, de la que las guerras son una dramática consecuencia, como advirtió la Virgen en Fátima. Por eso, avisar del grave peligro al que la humanidad está expuesta no es conspiranoia, ni jugar a ser aprendices de profetas.” Es sencillamente escrutar los signos de los tiempos” Fue el mismo Jesucristo quien exhortó a sus discípulos a hacerlo cuando dijo: “ Sabéis distinguir el aspecto del cielo y no sois capaces de distinguir los signos de los tiempos?”.

 

 



 

 

Cuando se les apareció el Ángel por primera vez, Lúcia tenia 9 años, su primo Francisco, 8 años, y su prima Jacinta, 6 años.  La primera aparición de la Virgen tuvo lugar el 13 de mayo de 1917. Cuenta sor Lúcia : “ Estando jugando con Jacinta y Francisco encima de la pendiente de Cova de Iría, haciendo una pared alrededor de una mata, vimos de repente, como un relámpago . “ Es mejor irnos ahora para casa”, dije a mis primos. “ Hay relámpagos, puede venir tormenta” “ Pues si”. Y comenzamos a descender la ladera , llevando las ovejas en dirección al camino. Al llegar poco más o menos a la mitad de la ladera, muy cerca de una encina grande que allí había, vimos otro relámpago; y, dados algunos pasos más adelante, vimos sobre la encina una Señora toda vestida de blanco, más brillante que el sol, irradiando una luz más clara e intensa que un vaso de cristal lleno de agua cristalina, atravesado por los rayos del sol más ardiente. Nos detuvimos sorprendidos por la aparición. Estábamos tan cerca que nos quedábamos dentro de una luz que la cercaba, o que Ella irradiaba. Tal vez a metro y medio de distancia más o menos.

 

 

Entonces Nuestra Señora nos dijo: “ No tengáis miedo. No voy a haceros daño”. “ ¿ De dónde es Usted?, le pregunté. “ Soy del Cielo”.  ¿ Y qué es lo que quiere?”. “ Vengo a pediros que vengáis aquí seis meses seguidos, el día 13 a esta misma hora. Después os diré quien soy y lo que quiero.   

 

Las postrimerias fueron explicadas y mostradas por la Virgen María a los tres pastorcitos en la tercera aparición, el 13 de julio de 1917, con el objetivo de mostrar el horror de rechazar a Dios y motivar la oración por la salvación de los pecadores. Lúcia describe la terrible visión del infierno: " El reflejo parecía penetrar en la tierra y vimos como un mar de fuego. Sumergidos en ese guego, los demonios y las almas, como si fuesen brasas transparentes y negras o bronceadas, con forma humana, que fluctuaban en el incendio, llevadas por las llamas que de ellas mismas salían, juntamente con nubes de humo cayendo por todos lados, semejantes al caer de las pavesas en los grandes incendios, sin peso ni equilibrio, entre gritos y gemidos de dolor y desesperación, que horrorizaban y hacían estremecer de pavor. ( Debe de haber sido a la vista de esto cuando di aquel " ¡ ay ! que dicen haberme oido) ...

 

Parece que Francisco no se asustó tanto con esa visión como Jacinta y Lúcia: " FRancisco fue el que menos se impresionó con la vista del infierno, a pesar de que también le causase una sensación grande. Lo que más le impresionó y absorbió era Dios, la Santisima Trinidad, en esa luz inmensa que nos penetraba hasta lo más íntimo del alma. Despúes decía: " Estábamos ardiendo en aquella luz y no nos quemábamos. ¡ Cómo es Dios ! ¡ No se puede decir ! Esto si que nadie lo puede decir. Da pena que esté tan triste, ¡ Si yo le pudiese consolar!.

 


 


  El atentado contra el Papa San JP II ocurrió el 13 de mayo de 1981.

 

 


 

viernes, 8 de mayo de 2026

" MARÍA ES COMO UNA VENTANA DE ESPERANZA QUE DIOS ABRE AL MUNDO, CUANDO EL HOMBRE LE CIERRA LA PUERTA" ( Benedicto XVI)

 

Porqué te Amo, María 

 


 

 Santa Teresita Del Niño Jesús

 

Escrito el mes de Mayo de 1897 (4 meses antes de su muerte)

 

«Todavía tengo que hacer una cosa antes de morir», le decía Teresita a su hermana Celina; «Siempre he soñado con exponer en un canto a la Santísima Virgen todo lo que pienso sobre ella».

 

 


 

 

1 Cantar, Madre, quisiera por qué te amo, por qué tu dulce nombre me hace saltar de gozo el corazón, y por qué el pensamiento de tu suma grandeza a mi alma no puede inspirarle temor. Si yo te contemplase en tu sublime gloria, muy más brillante sola que la gloria de todos los elegidos juntos,no podría creer que soy tu hija, María, en tu presencia bajaría los ojos.

 

2 Para que una hija pueda a su madre querer, es necesario que ésta sepa llorar con ella,

que con ella comparta sus penas y dolores.

¡Oh dulce Reina mía, cuántas y amargas lágrimas lloraste en el destierro para ganar mi corazón, ¡oh Reina! Meditando tu vida tal como la describe el Evangelio, yo me atrevo a mirarte y hasta a acercarme a ti. No me cuesta creer que soy tu hija, cuando veo que mueres, cuando veo que sufres como yo.

 

3 Cuando un ángel del cielo te ofrece ser la Madre de un Dios que ha de reinar eternamente, veo que tú prefieres, ¡oh asombroso misterio!, el tesoro inefable de la virginidad.

Comprendo que tu alma, inmaculada Virgen, le sea a Dios más grata que su propia morada de los cielos. Comprendo que tu alma, humilde y dulce valle, contenga a mi Jesús, océano de amor.

 

4 Te amo cuando proclamas que eres la siervecilla del Señor, del Señor a quien tú con tu humildad cautivas. Esta es la gran virtud que te hace omnipotente y a tu corazón lleva la Santa Trinidad. Entonces el Espíritu, Espíritu de amor, te cubre con su sombra, y el Hijo, igual al Padre, se encarna en ti.

¡Muchos habrán de ser sus hermanos pecadores para que se le llame: Jesús, tu primogénito! 

 

5 María, tú lo sabes: como tú, no obstante ser pequeña, poseo y tengo en mí al todopoderoso. Mas no me asuste mi gran debilidad, pues todos los tesoros de la madre son también de la hija, y yo soy hija tuya, Madre mía querida. ¿Acaso no son mías tus virtudes y tu amor también mío? Así, cuando la pura y blanca Hostia baja a mi corazón, tu Cordero, Jesús, sueña estar reposando en ti misma, María.

 

6 Tú me haces comprender, ¡oh Reina de los santos!, que no me es imposible caminar tras tus huellas. Nos hiciste visible el estrecho camino que va al cielo con la constante práctica de virtudes humildes.

Imitándote a ti, permanecer pequeña es mi deseo, veo cuán vanas son las riquezas terrenas. Al verte ir presurosa a tu prima Isabel, de ti aprendo, María, a practicar la caridad ardiente.

 

7 En casa de Isabel escucho, de rodillas, el cántico sagrado, ¡oh Reina de los ángeles!, que de tu corazón brota exaltado. Me enseñas a cantar los loores divinos, a gloriarme en Jesús, mi Salvador.

Tus palabras de amor son las místicas rosas que envolverán en su perfume vivo a los siglos futuros. En ti el Omnipotente obró sus maravillas, yo quiero meditarlas y bendecir a Dios.

 

8 A san José, que ignora el milagro asombroso que en tu humildad quisieras ocultar, tú le dejas llorar cerca del tabernáculo donde se oculta y vela la divina beldad del Salvador. ¡Oh, cuánto amo, María, tu elocuente silencio! Es para mí un concierto muy dulce y melodioso, que canta a mis oídos la grandeza, y hasta la omnipotencia, de un alma que su auxilio sólo del cielo espera.

 

9 Luego, en Belén, os veo, ¡oh María y José!, rechazados por todos. Nadie quiere acoger en su posada a dos pobres y humildes forasteros. ¡Sólo para los grandes tienen sitio...! Y en un establo mísero, rudo y destartalado, tiene que dar a luz la Reina de los cielos a su Hijo Dios. ¡Madre del Salvador, qué amable me pareces, qué grande me pareces en tan pobre lugar!

 

10 Cuando veo al Eterno envuelto en los pañales y oigo el tierno vagido del Verbo entre las pajas, ¿podría yo, María, en ese instante, envidiar a los ángeles? ¡Su Señor adorable es mi hermano querido! ¡Cómo te amo, María, cuando en nuestra ribera abres para nosotros esa divina Flor! ¡Cómo te amo, Virgen, cuando escuchas a los simples pastores, y a los magos, y guardas y meditas todo eso dentro del corazón!

 

11 Te amo cuando te mezclas con las demás mujeres que dirigen sus pasos al templo del Señor. Te amo cuando presentas al Niño que nos salva al venerable anciano que le toma en sus brazos. Al principio yo escucho sonriendo su cántico, mas pronto sus acentos hacen correr mis lágrimas. Hundiendo en el futuro su mirada profética, Simeón te presenta la espada del dolor.

 

12 ¡Oh Reina de los mártires, la espada dolorosa traspasará tu pecho hasta la tarde misma de tu vida! Ya te ves obligada a abandonar el suelo de tu patria por escapar, huyendo, del furor sanguinario de un envidioso rey. Jesús duerme tranquilo bajo los suaves pliegues de tu velo cuando José te advierte que hay que partir aprisa. Y es pronto tu obediencia: tú partes sin demora y sin razonamientos.

 

13 En la tierra de Egipto, me parece, ¡oh María!, que, a pesar de vivir en la suma pobreza, lleno de gozo y paz vive tu corazón. ¿Qué te importa el destierro? ¿No es, acaso, Jesús la patria de las patrias, la más bella? Poseyéndole a El, tú posees el cielo. Mas en Jerusalén, una amarga tristeza te envuelve y, como un mar, tu corazón inunda. Por tres días Jesús se esconde a tu ternura, y entonces si, sobre tu vida cae un oscuro, implacable, riguroso destierro.

 

14 Por fin logras hallarle, y al tenerle, rompe tu corazón en transporte amoroso. Y le dices al Niño, encanto de doctores: «Hijo mío, ¿por qué has obrado así? Tu padre y yo, con lágrimas, te estábamos buscando». Y el Niño Dios responde, ¡oh profundo misterio!, a la Madre querida que hacia él tiende los brazos: «¿A qué buscarme, Madre? ¿No sabías, acaso, que en las cosas que son del Padre mío he de ocuparme ya?»

 

15 Me enseña el Evangelio que sumiso a María y José permanece Jesús, mientras crece en sabiduría. ¡Y el corazón me dice con qué inmensa ternura a sus padre queridos él obedece siempre! Ahora es cuando comprendo el misterio del templo, las palabras ocultas del amable Rey mío: Tu dulce Niño, Madre, quieres que seas tú el ejemplo vivo del alma que le busca a oscuras, en la noche de la fe.

 

16 Puesto que el Rey del cielo quiso ver a su Madre sometida a la noche, sometida a la angustia del corazón, ¿será, acaso, merced sufrir aquí en la tierra? ¡Oh, sí...! ¡Sufrir amando es la dicha más pura ! Puede tomar de nuevo Jesús lo que me ha dado, dile que por mí nunca se moleste. Puede, si a bien lo tiene, esconderse de mí, me resigno a esperarle hasta que llegue el día sin ocaso en el que para siempre se apagará mi fe.

 

17 Yo sé que en Nazaret, Virgen llena de gracia, viviste pobremente sin ambición de más. Ni éxtasis ni raptos ni milagros tu vida hermosearon, ¡Reina de los electos! Muchos son en la tierra los pequeños, y ellos pueden alzar, sin miedo, a ti los ojos. Por el común camino, oh Madre incomparable, caminas tú, guiándonos al cielo!

 

18 Vivir contigo quiero, Madre amada, a la espera del cielo, seguirte en el destierro día a día. En tu contemplación yo me hundo absorta, y de tu inmenso corazón descubro los abismos de amor. Tu maternal mirada desvanece mis miedos, y me enseña a llorar, y me enseña a reír. Lejos de despreciar las fiestas de la tierra, las fiestas que son santas, tú, Madre, las compartes y bendices.

 

19 Al ver que los esposos de Caná no pueden ocultar al gran apuro en que se encuentran por faltarles vino, con maternal solicitud acudes al Salvador, tu Hijo, de su poder divino esperando la ayuda. Jesús parece rechazar tu súplica en un primer momento: «Mujer, ¿qué no importa esto a ti y a mí?» Mas de su corazón allá en el fondo madre suya te llama, y para ti y por ti Jesús realiza su milagro primero.

 

20 Te veo un día, Madre, en la colina, entre los pecadores que escuchan la palabra de aquel que más nadie desea recibirles a todos en el cielo. Alguien dice a Jesús que quieres verle. Entonces él, Hijo divino tuyo, ante la gente muestra lo inmensamente que nos ama: «¿Quién es mi hermano -dice-, quién mi hermana, y mi madre quién es, sino el que cumple mi voluntad en todo?»

 

21 Al escucharle, tú, Virgen inmaculada, ¡oh Madre, la más tierna!, no te entristeces, antes bien te alegras de que nos haga comprender entonces que aquí abajo, en la tierra, nuestra alma se hace familia suya.

¡Oh, sí, te alegras, Virgen, de que él nos dé su vida, el tesoro infinito de su divinidad! ¿Cómo no amarte y bendecirte, viendo en ti tanto amor, tanta humildad?

 

22 Tú nos amas, María, como Jesús nos ama, por nosotros aceptas verte alejada de él. Amar es darlo todo, incluso a uno mismo: quisiste demostrarlo quedando con nosotros como fuerte y visible ayuda nuestra. ¡Conocía Jesús tus íntimos secretos y la inmensa ternura de tu divino corazón de madre! Te nos dejó a nosotros, como refugio fiel de pecadores, cuando, para esperarnos en el cielo, abandonó la cruz.

 

23 Te me apareces, Virgen, en la sombría cumbre del Calvario, de pie junto a la cruz, igual que un sacerdote en el altar, ofreciendo tu Víctima, tu Jesús amadísimo, nuestro dulce Emmanuel, para desenfadar la justicia del Padre.

Un profeta lo dijo, ¡oh Madre desolada!: «¡No hay dolor semejante a tu dolor!» ¡Oh Reina de los mártires, quedando en el destierro, prodigas por nosotros toda la sangre de tu corazón!

 

24 La casa de san Juan se hace tu único asilo, de Zebedeo el hijo reemplaza a tu Jesús, y es éste ya el último detalle que nos da el Evangelio, de la Virgen María no vuelve ya a hablar más. Pero, Madre querida, su silencio profundo ¿acaso no revela que el Verbo eterno -él mismo- cantar quiere de tu vida los íntimos secretos, para gozosa gloria de tus hijos, los santos moradores de la patria del cielo?

 

25 Yo escucharé muy pronto esa dulce armonía, iré muy pronto a verte en, el hermoso cielo. Tú que viniste a sonreírme, Madre, en la suave mañana de mi vida, ven otra vez a sonreírme ahora..., pues ha llegado ya de mi vida la tarde. No temo el resplandor de tu gloria suprema, he sufrido contigo, y ahora quiero cantar en tus rodillas, Virgen, por qué te amo ¡y repetir por siempre y para siempre que yo soy hija tuya...! La pequeña Teresa.


 

 

 


 

 

 


 


jueves, 7 de mayo de 2026

ISMAEL, ME QUEDAN MUCHAS CONVERSACIONES PENDIENTES CONTIGO

 

 



 

Querido hijo mío,

 

Nunca hubiera imaginado que después de perder-perder tanto se pudiera ganar-ganar tantísimo, pues como me dice mi querida amiga Begoña de Polonia, ahora te tengo  más cerca que cuando estabas en Varsovia.

 

 

Al mirar atrás este mes de mayo, siento que me quedó pendiente hablarte mucho más de Ella. ¡ Cómo me hubiera gustado  rezar  el rosario en familia todos los dias !. Profundizar más en todo lo que representa, pedir en cada decena por una intención... Ahora veo con claridad que es el legado más grande que los padres pueden dejar a sus hijos, enseñándoles el camino de la fe desde pequeños. 

 

 

 ¿ Tienes un momento para que te cuente ?

 

 

Aunque son muchos los libros publicados sobre María, el autor del libro “ La Virgen Nuestra Señora” logra una hondura especial al explicar cómo es la más perfecta criatura salida de las manos de Dios, y cómo “ es tan buena, tan sencilla, tan delicada, tan prodigiosamente humilde y pura que se la quiere sin querer”

 

 

No dejo de emocionarme cuando leo despacio " El Santo Rosario", primer libro escrito por San Josémaría Escrivá de Balaguer, y que  redactó de un tiron en 1931, durante la acción de gracias de la Santa Misa. 

 


 

 “… Amigo mío: si tienes deseos de ser grande, hazte pequeño.

 

Ser pequeño exige creer como creen los niños, abandonarse como se abandonan los niños…, rezar como rezan los niños.

 

El principio del camino, que tiene por final la completa locura por Jesús, es un confiado amor hacia María Santísima.

 

-     ¿ Quieres amar a la Virgen? – Pues, ¡ trátala! ¿ Cómo?  - Rezando bien el Rosario de nuestra Señora.

 

Pero, en el Rosario… ¡ decimos  siempre lo mismo! - ¿ Siempre lo mismo ? ¿ Y no se dicen siempre lo mismo los que se aman ?… ¿ Acaso no habrá monotonía en tu Rosario, porque en lugar de pronunciar palabras como hombre, emites sonidos como animal, estando tu pensamiento muy lejos de Dios? 

 

 - Además, mira: antes de cada decena, se indica el misterio que se va a contemplar.

 

- Tú… ¿ has contemplado alguna vez estos misterios?

 

Hazte pequeño. Ven conmigo y – éste es el nervio de mi confidencia – viviremos la vida de Jesús, María y José.

 

Cada día les prestaremos un nuevo servicio. Oiremos sus pláticas  de familia. Veremos crecer al Mesías. Admiraremos sus treinta años de oscuridad…Asistiremos a su Pasión y Muerte… Nos pasmaremos ante la gloria de su Resurrección … En una palabra: contemplaremos, locos de Amor ( No hay más amor que el Amor), todos y cada uno de los instantes de Cristo Jesús."

 

Te copio la consideración al primer misterio Gozoso: LA ANUNCIACIÓN


" No olvides, amigo mío, que somos niños. La Señora del dulce nombre, María, está  recogida en oración.

 

    Tú eres, en aquella casa, lo que quieras ser: un amigo, un criado, un curioso, un vecino... -     

    Yo ahora no me atrevo a ser nada. Me escondo detrás de ti y, pasmado, contemplo la              escena: 


    El Arcángel dice su embajada...

 

    ¿ De que modo se hará esto si no conozco varón? ( Lc.,1,34) 

 

    La voz de nuestra Madre, agolpa en mi memoria, por contraste, todas las  impurezas de los hombres..., las mías también.

 

    Y ¡ cómo odio entonces esas bajas miserias de la tierra !... ¡ Qué propositos !

 

    Hágase en mí según tu palabra. ( Luc., 1,38) Al encanto de estas palabras virginales el        Verbo se hizo carne.

 

    Va a terminar la primera decena...Aún tengo tiempo de decir a mi Dios, antes que mortal         alguno: Jesús, te amo."

 


   " Estalla ahora la letanía lauretana, siempre con esplendor de luz nueva y color y sentido         distintos.

   Clamores al Señor, a Cristo; peticiones a acda una de las personas divinas, y a la                 Santísima Trinidad; piropos encendidos a Santa María: Madrede Cristo, Madre                 Inmaculada, Madre del Buen Consejo, Madre del Creador...

  Y el reconocimiento de su reinado - Regina! - ¡ Reina ! y el de su mediación: - Bajo tu         amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios..., libranos de todos los peligros, Virgen         gloriosa y bendita...    "



 

 " ESTABAN JUNTO A LA CRUZ DE JESÚS su madre,...dijo a su madre: Mujer, he ahí a tu hijo". Luego dijo al discípulo: " He ahí a tu madre"..."


Querido Ismael, ahora comprendes que  el   amor a María no es algo decorativo en la vida cristiana. Su maternidad forma parte del modo elegido por Dios para relacionarse con los hombres.

 

 

Michele Dolz escribe que no hemos de tener miedo de exagerar en nuestro amor por Nuestra Señora. Uno nunca exagera si es un amor verdadero. María nos lleva a Jesús siempre...San Luis Grignion de Monfort, el gran apóstol de la devoción mariana, estaba profundamente convencido de ello. 

 

 

"Movida por un gran amor, María recibe en sus manos virginales el don de nuestras acciones, les da una maravillosa belleza y esplendor, y luego las presenta a Jesucristo. Es evidente, de esta manera, que nuestro Señor recibe más gloria que si se las ofrecieramos directamenete con nuestras manos culpables. Siempre que piensas en María, María piensa en Dios para ti. Siempre que alabes y honres a María, María alaba y honra al Señor por ti. María siempre guarda relación con Dios, y me gusta mucho llamarla la pura relatividad con Dios. Ella no existe más que por su relación con Dios, como el eco de Dios, que no dice ni repite nada más que no sea Dios. Si dices “ María”, ella repite “ Dios”. Cuando Santa Isabel alabó a María y la bendijo por creer, María, el eco fiel de Dios, respondió con su Magnificat: “ Mi alma engrandece al Señor”. Lo que María hizo en esa ocasión, lo repite cada día. Cuando es alabada, amada, honrada o recibe algo, Dios es alabado, Dios es amado, Dios es honrado, Dios recibe todo a través de las manos de María y en María."

 

 

A ver si la próxima semana retomamos el tema con calma… así que prepárate, porque tengo muchas cosas que contarte sobre la aparición de la Virgen del Pilar, la Virgen de Guadalupe y la evangelización de América, la Inmaculada, la  Virgen de Nuestra Señora de los Ángeles de Torreciudad... Hablarte de  lo que nos cuenta Jorge Fernández en su libro " EL TIEMPO DE MARÏA"  ( Apariciones marianas en Francia, España y Portugal).
  
 
 
 
Tan importante era la evangelización de la entonces Hispañia romana, que Dios envió a evangelizarla nada más y nada menos que al apóstol Santiago. Pedro, Santiago y  Juan formaban el "nucleo duro" en torno al Señor. Fueron los únicos que estuvieron presentes en la transfiguración del monte Tabor; los únicos también, aunque se durmieron, que estaban con el Señor en el huerto de Getsemaní. 
 
 
 
 
El 2 de enero del año 40, aparece la Virgen del Pilar, que aún vivia en carne mortal, para fortalecer al apóstol Santiago, siendo ese el punto de partida de la historia de la evangelización y cristianización de España. Después vendría la conversión de Recaredo el 8 de mayo del año 586, y en el año 711 se produjo la invasión  musulmana de la Península Ibérica, dando inicio a la Reconquista, que duró casi ocho siglos y alcanzó su culminación con los Reyes Católicos el 2 de enero de 1492. Apenas nueve meses después comenzaba la conquista de América y la obra evangelizadora de España en suelo americano, que hoy representa casi la mitad de la Iglesia católica universal. No hay ningún país del mundo que, después de sufrir una invasión musulmana de ocho siglos, haya vuelto de nuevo al cristianismo. Ocho siglos es una aventura política, militar y humana sin precedentes . 

 
 
Ismael, como puedes ver me quedan muchas conversaciones pendientes contigo .