miércoles, 24 de junio de 2026

IDEAS CLARAS

ESCUELA// FAMILIA

 

 


 

 

1.- Los padres, por derecho natural, son los primeros y principales responsables de la educación de sus hijos, lo recoja o no la Constitución

 

 

2.- La defensa de la libertad de enseñanza es un deber de todos los padres y todas las madres conscientes de sus responsabilidades respecto a sus hijos y, ante este derecho fundamental, no es ético cruzarse de brazos. Es un tema crucial para la familia, y, en estos momentos, es necesario un apoyo más activo y menos silencioso.

 

 

3.- El objetivo común de los defensores de la libertad de enseñanza consiste en situar a los padres en el número uno del pódium de los educadores: es a ellos a quienes corresponde la libertad de elegir la escuela y el proyecto educativo para sus hijos; y el Estado debe ayudar a ejercer ese derecho. Se intenta garantizar la libertad, total y real, en función de los proyectos educativos de cada escuela, sean de confesión católica, protestante, judía o laica. 

 

 

Frente a la libertad de enseñanza, algunos gobiernos y sindicatos, propugnan medidas legales con el fin de diluir la pluralidad de escuelas en la llamada escuela pluralista, democrática, laicista… Las escuelas financiadas con fondos públicos habrían de tener obligatoriamente semejante pluralismo interno, es decir, relativismo y laicismo para todos. 

 

 

No hace falta insistir más: quienes crean en las excelencias en la escuela pluralista son libres de fundarlas, al lado de otras con proyectos definidos, también en la escuela pública. Imponer por ley un tipo de escuela a todos los centros financiados con fondos públicos es un atentado contra la libertad de enseñanza, siendo la educación diferenciada un proyecto educativo como cualquier otro. 

 

 

De todos modos, los padres, aunque sea contra corriente, siempre pueden educar en la familia, de acuerdo a sus principios. Soy madre de familia numerosa, y he participado en numerosos cursos de orientación familiar, congresos y colaborado en la organización de conferencias…, siendo mi autor favorito para estas cuestiones James Stenson. Fundador de dos escuelas privadas, una en Chicago, Northeridge y otra en Washington, The Heighs. Asesor de otros muchos colegios en distintos países, como reino Unido, Irlanda y Australia. 

Autor de numerosos libros y artículos y de una web especializada en temas de educación: www.parentleadership.com..

 

 


 

 

 Me gusta especialmente su libro titulado “Cómo ser un buen padre. Casos prácticos”. “Como director trato personalmente a cientos de familias. A lo largo de sus constantes conversaciones con padres y madres, trato de percibir las diferencias”. Narrando cientos de ejemplos y anécdotas reales, dibuja los diferentes obstáculos que encontramos en la sociedad actual y que minan el papel orientador del padre y aporta soluciones para superarlos. Me gusta especialmente porque la figura del padre, tantas veces olvidada, recupera en el libro toda su importancia, profundidad y alcance. 

 

 

 

No tiene desperdicio el epílogo, titulado “Palabras dedicadas a la esposa”

 

“… la paternidad es una sociedad, y los socios actúan unidos. … durante años, les he dicho a muchos hombres que escuchen atentamente a sus esposas y que tomen en serio sus opiniones… EL ÉXITO QUE TU MARIDO TENGA COMO PADRE DEPENDE ENORMEMENTE DE TI. Si hace caso de lo que digo en este libro -que está sacado de la experiencia de otros hombres-, verá con mayor claridad su misión y actuará de forma más eficaz para llevarla a cabo. Lo que quiero decirte a ti, su esposa, es que tú puedes acelerar su proceso y afianzar su papel si tienes en mente ciertos asuntos importantes. 

 

 

 

En primer lugar, no esperes que sea perfecto, nadie lo es…, pasar por alto los defectos que no se pueden cambiar …, pero hay errores que quizá pueda trabajar de forma consciente …. Confía en que lo intentará. Hay pocas cosas que frustren y endurezcan más a un hombre que ver que no se aprecian los esfuerzos que hace. 

 

 

 

En segundo lugar, no esperes que sea como una mujer. Es decir, no esperes que piense, actúe y reaccione ante las cosas como lo haces tú. Es un hombre, los hombres son diferentes. Aunque a veces su masculinidad te deje perpleja y te haga daño, da cierta fuerza a la educación de vuestros hijos … Los hijos no necesitan dos madres.

 

 

 

Hay algo que se llama diferencia de sexo, y en una familia saludable, estas diferencias se complementan como algo apenas perceptible pero fundamental. 

 

 

 

Aquí tienes un ejemplo. Cuando los hermanos se están peleando, algo que sucede hasta en las mejores familias, cada progenitor tiende a tratar el problema de forma diferente. La madre, dedicada a la armonía familiar y el amor mutuo, tiende a ver el problema como falta de caridad: “No es justo que revuelvas las cosas de tu hermana. ¿No ves que le molesta? Pero su marido, con su masculino sentido de la justicia, más que de la caridad, ve las cosas como justicia y derechos: “No tienes derecho a revolver las cosas de tu hermana. Tienes la obligación de respetar su derecho a la propiedad y a la privacidad”.

 

 

 

Obviamente, los niños necesitan crecer en justicia y consideración; así que los dos padres se unen para enseñarles estas dos lecciones de forma complementaria. En realidad, en una familia saludable, los dos progenitores aprenden el uno del otro, aprecian sus puntos de vista y acaban compartiendo una misma perspectiva. Cuando los niños alcanzan la adolescencia, sus padres han aprendido inconscientemente el uno del otro y tienen más o menos las mismas ideas sobre lo que es importante, sin perder las características inherentes de cada sexo…”

 

 

 

La educación es un arte, que requiere ser conscientes de que cualquier ser humano es una obra maestra, y todos los miembros de la familia, vamos a intentar restaurar, pues los hijos, sin intencionalidad, ayudan a mejorar a los padres. Es un trabajo en equipo. Sin olvidar a la escuela, los amigos…

 





lunes, 22 de junio de 2026

 

FIGURA EJEMPLAR DE LA “ DEMOCRACIA VACIA”: PONCIO PILATO

 

 


 

 

Quienes vivimos este momento histórico nos enfrentamos a un cambio de época que guarda pocos precedentes con cualquier otro tiempo reciente.  No lo digo yo, sino muchos pensadores muy heterogéneos que no voy a nombrar ahora.

 

 

 

Todos ellos han explicado cómo, en muy pocas décadas, la mayor parte de los pilares sobre los que desde hace siglos se asentaba la cultura occidental, han sido cuestionados, combatidos e incluso reemplazados. Ha sido una labor de ingeniería social, que ha cambiado por completo nuestra forma de ver la vida, y aboca a los católicos, en un futuro cada vez más próximo, a permanecer arrinconados.

 

 

 

Los católicos, y la familia, molestamos muchísimo en el nuevo orden mundial que nos quieren imponer. No podemos tener miedo a entrar en cuestiones como la defensa de la vida, el cuidado de enfermos y ancianos, la defensa de la familia natural, o el derecho de los padres a educar a sus hijos …

 

 

 

Quienes proponen un mundo sin Dios tienen claro su objetivo y no cejan, son incansables, tenaces, constantes. “Así que nosotros no podemos tener desidia, sino que cada uno en nuestro ámbito debemos ser activistas, ser militantes radicales de forma pacífica” (María San Gil, en coloquio El futuro de la familia en España.)

 

 

 

La ingeniería social ha sido muy eficaz en tres ámbitos: el aborto, la maternidad y la educación.  José Luis del Barco, explica lo que denomina “la democracia vacía: “Evocar los valores sólo sirve, al parecer, para romper el consenso social. Quien los evoca deja traslucir su oculto carácter dogmático. El único lenguaje legítimo es el hipotético y quien no está dispuesto a ver los valores como hipótesis revisables se comporta como un fanático intransigente.” En palabras prestadas de J. Ratzinger el concepto moderno de democracia parece estar indisolublemente unido con el relativismo, que se presenta como la verdadera garantía de la libertad.  (“Verdad, Valores, Poder”).

 

 

 

El prototipo de político relativista es Pilato. “¿Qué es la verdad? “ (Jn 18,38).  Entonces Pilato volvió a entrar en el pretorio, y llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el Rey de los judíos?  Jesús le respondió: ¿Dices tú esto por ti mismo, o te lo han dicho otros de mí?

 

 


 

Pilato le respondió: ¿Soy yo acaso judío? Tu nación, y los principales sacerdotes, te han entregado a mí. 

 

 

 

¿Qué has hecho? Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.

 

 

 

Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú lo dices: Yo soy Rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, oye mi voz. 

 

 

 

Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad?

 

 

 

 Esta es una pregunta que cobra relevancia en los tiempos actuales, pues con la post modernidad el relativismo se impone, y ahora todo depende del lado que se vea, de la situación que se viva, del sentimiento que nos domine, ¡Todo es relativo! 

 

 

 

En el  libro de D. Pablo Carreño, titulado “Pilato o de la incompetencia directiva”, escribe:

 

 


 

 

"Se dirige Pilato a la multitud para que decida con su voto un difícil problema. Pilato expresa con esa maniobra el necesario escepticismo del político, que ha de ser indiferente, incrédulo y frío. Su credo es no creer en nada: ni en la verdad ni en el bien ni en la justicia. Al proceder como lo hace, Pilato se comporta como perfecto demócrata. El perfecto demócrata debe encogerse de hombros –o lavarse las manos–, ante dilemas morales y trasladárselos a la mayoría, que es fuente, origen, principio y raíz del valor. 

 

 

 

Poncio Pilato seguramente era un buen hombre. Sólo tuvo un fallo: Fue un gobernante incompetente,sin cualidades para dirigir, sin valor para defender su propia libertad como jefe. Fue un jefe alienado y dirigido, por el miedo al César y por el desprecio a sus gobernados. …. actuó como un déspota asustado, un cobarde injusto, porque, según parece por los textos, no quería creer, o no le interesaba, que existiera la verdad, ninguna verdad. Hay que reconocer que la verdad hipoteca nuestra vida. Sin ella, al menos durante un tiempo, nos puede parecer que somos más libres. Después pagamos cara nuestra ilusión. 

 

 

 

Ahora podemos preguntarnos, Estado, ¿para qué? Si volvemos a la conversación entre Pilato y Jesús, observamos que Jesús reconoce sin reservas en el proceso el poder judicial del Estado que representa Pilato. Pero también lo limita cuando dice que el poder no le viene a Pilato de sí mismo, sino “de lo alto”. Pilato, en el momento en que deja de percibir su poder y el del Estado, como administración fiduciaria de un orden más alto, que depende de la verdad, lo utiliza en beneficio propio. El gobernador deja de preguntar por la verdad y entiende el poder como puro poder. “Al legitimarse a sí mismo, dio su apoyo al asesinato legal de Jesús” (H.Schlier, op.cit., p.3). Ha quedado clara la fragilidad de la posición estrictamente relativista. 

 

 

 

¿Qué es, pues, el Estado? ¿Para qué sirve? Corresponde al Estado, ante todo, gobernar, “… Gobernar no es tan sólo un oficio… Las misiones son obligaciones que, casi nunca se realizan voluntariamente, ni con gusto. Se hacen porque otros las necesitan, porque otros lo piden, porque es necesario y, siempre “a contrapelo” … Porque gobernar es servir, y servir siempre es  fatiga, esfuerzo, “sangre, sudor y lágrimas”, … “Dieron su hoy por nuestro mañana”, reza la inscripción en un conocido monumento a los caídos en la guerra del Pacífico. No entender esto es siempre oscurecer la meta, o buscarse a sí mismo en el ejercicio del gobierno. … Cuando esto ocurre, con demasiada frecuencia por desgracia, el desastre está servido, y alguien, que era un hombre bueno, destinado a ser feliz, se convierte en un gobernante incompetente, por eso mismo inmoral, y finalmente desgraciado.

 

 

 

 “Dieron su hoy por nuestro mañana”, reza la inscripción en un conocido monumento a los caídos en la guerra del Pacífico

 

 

 

 No es misión del Estado traer la felicidad a la humanidad. Ni es competencia suya crear nuevos hombres. Tampoco es cometido del Estado convertir el mundo en un paraíso y, además, tampoco es capaz de hacerlo. "Por eso cuando lo intenta traspasa sus límites, se comporta como si fuera Dios, convirtiéndose –como muestra el Apocalipsis– en una fiera del abismo, en poder del Anticristo.” (Joseph Ratzinger “Verdad, Valores, Poder”)El Estado que se tiene por Dios y establece por propia iniciativa lo que se ha de considerar justo y verdadero, destruye al hombre, niega la verdadera naturaleza humana y no puede exigir obediencia. Debe dejar abiertos espacios de libertad. Tiene que recibir de fuera la verdad sobre lo justo, pues la verdad no es patrimonio suyo.

 

 

Recoge D. Pablo Carreño, al final del libro citado anteriormente, este precioso y oportuno soneto:

 

 

Firma Pilato la que juzga ajena

 

sentencia, y es la suya, ¡oh, cosa fuerte!

 

¿Quién creerá que, firmando ajena muerte,

 

el mismo juez en ella se condena?

 

La ambición de sí tanto le enajena

 

que, con vil temor, ciego, no advierte

 

que carga sobre sí la infausta suerte

 

quien al Justo condena a injusta pena

 

Jueces del mundo, ¡retened la mano!

 

Aún no firméis, mirad si son violencias

 

las que os pueden mover de odio inhumano

 

Examinad primero las conciencias;

 

mirad no haga el Juez, recto y soberano,

 

 que en ajenas firméis vuestras sentencias    

 

 

          Sor Juana Inés de la Cruz

 

 

 


 

sábado, 20 de junio de 2026


APLASTANDO SERPIENTES 

 

 


   Imagen: «San Miguel aplastando al demonio » pintado por Guido Reni

                                        
             


Manipular a una persona significa manejarla como si fuera un objeto; siendo una forma de manipulación muy extendida en estos momentos la del lenguaje.

 

 

 

El filólogo Víctor Klemperer analizó la importancia que tuvo la politización de las palabras en la imposición del nazismo en la sociedad alemana. Presentó numerosos ejemplos que muestran cómo la elección de determinadas palabras o frases y su continua repetición, se convirtió en una de las principales técnicas de manipulación en esa época. Las ideas que el pueblo consideraba repulsivas se transformaron gradualmente en conceptos aceptables.

 

 

 

Para Alfonso López Quintás ese efecto ha crecido mucho últimamente: «El uso estratégico de la lengua hablada y escrita tiene tales virtualidades que permite a los virtuosos de la expresión demagógica llevar a cabo simultáneamente dos tareas opuestas: convencer a las gentes de que se les está promocionando a niveles de libertad, y someterlas a un implacable dominio».

 

 

 

Uno de los recursos de la manipulación del lenguaje son los eufemismos. Nadie puede presumir de no haberse dejado contagiar por alguno de ellos, hasta el punto de considerar la palabra adulterada como la palabra original o como un sinónimo de ella.

 

 

 

El ámbito de la economía y la política esta plagado de eufemismos, que aparecen en medios de comunicación continuamente. Llaman Crecimiento negativo al Decrecimiento; Inyectar liquidez a la banca (Dar dinero público a entidades privadas (en el caso que nos ocupa; a bancos); Bajas colaterales (homicidios de inocentes en la guerra); ajuste de plantilla (despidos); cese temporal de convivencia (separación conyugal); Daños colaterales (Víctimas civiles.);Persona en riesgo de exclusión social (Pobre.).

 

 

 

Se trata de inventar todo un galimatías técnico, para que suene muy bien. Muy actuales son los tan temidos “ Rescates “, pero para rescatar a alguien, primero habría que secuestrarlo. ¿ Se puede rescatar a un país que previamente no haya sido secuestrado ?. Quien no ha escuchado decir en telediarios “ La culpa la tienen los mercados “. ¿Es esto información o propaganda? . Henry Ford dijo: “ Es bastante bueno que la gente de la nación no entienda nuestro sistema bancario y monetario porque , si lo hiciera , creo que habría una revolución antes de mañana por la mañana “

 

 

 

 

El problema no es que no sea sencillo el significado, es que no desean que se comprenda porque si se entiende no pueden manejarnos ni esclavizarnos.

 

 

 

 

Hoy las palabras mágicas son “ paz “ y “ consenso”. De forma constante las grandes instituciones y los poderosos la utilizan para alcanzar un fin concreto, que no suelen dar a conocer, pues nos dicen que es alcanzar un mundo en paz. Sin embargo, estas mismas entidades son las primeras interesadas y beneficiadas por las guerras. La paz ha sido usada como justificación para crear un gran mercado.

 

 

 

El consenso se ha convertido en la palabra clave de la crisis. Este es “ un hombre de consenso“. Ahora todos buscan el consenso, que es un arma contra la libertad.

 

 

 

Y sorprendentemente, una palabra muy ridiculizada es conspiración. ( yo no creo en conspiraciones, afirman una inmensa mayoría ). La conspiración como método para alcanzar un fin es un atributo inherente al ser humano, una particularidad tan antigua como su historia. Una de las conspiraciones más famosas fue la liderada por el político y militar romano Marco Junio Bruto para matar al gran Julio Cesar.

 

 

 

Otro recurso manipulador son las palabras talismán. Ejercen un efecto fascinador sobre las personas, inhibiendo su capacidad crítica. En cada época existe un término talismán nuclear. Actualmente es «libertad» como liberación, ligado a cambio y progresismo.

 

 

 

Los medios de comunicación tienen la posibilidad de habituar a sus lectores y oyentes a distinguir los hechos de las opiniones. Las opiniones son libres, pero los hechos son intocables; pero no todos los medios se atienen siempre a ese criterio. No es extraño, por ello, que Noam Chomsky dijera que «la manipulación mediática hace más daño que la bomba atómica, porque destruye los cerebros».

 

 

 

Con el fin de no ser víctimas fáciles de la manipulación del lenguaje todas las personas necesitamos estar alerta ante los recursos malintencionados del manipulador; adoptar una actitud crítica y pedir que se matice cada palabra talismán y/o eufemística; avivar el amor a la verdad y renunciar a imponer las propias ideas (el amor a la verdad nos inmuniza frente a los intentos de los manipuladores); aprender a pensar (quien sabe pensar advierte si un vocablo está o no bien empleado y recupera los términos prestigiosos que han sido alterados o secuestrados: libertad, progreso, reforma, etc.).

 

 

 

El arma de la serpiente es sembrar la mentira y esconderse . Y uno de los caminos para aplastarla es leer y darse cuenta que todo es mas sencillo de lo que parece.

 

 

 

Dejaremos para otra ocasión la manipulación de la palabra pandemia, cual ha sido la serpiente encargada de hacerlo y los motivos. La periodista de investigación Cristina Martin explica en uno de sus libros que la Pandemia es : Enfermedad epidémica que ataca a casi todos los individuos de una localidad, región o país. La voz pandemia procede del griego pandēmía, que literalmente significa “todo el pueblo”, de pan- totalidad y dēmos pueblo.

 

 

Seguiremos aplastando serpientes. Es un deber.