ANTROPOLOGIA/ FAMILIA / VIDA
D. José Ignacio Munilla, en una conferencia titulada "¿En qué cree Europa? Perplejidad identitaria y peligro islamista", haciendo referencia a los atentados de París, comenzaba diciendo que si se hiciese una encuesta a los jóvenes preguntando: ¿Qué te sugiere la palabra mártir? Estaba seguro que muchos responderían:“Fanático, suicida, terrorista“.
Ante este riesgo de que el propio concepto de martirio quedase contaminado, me pareció que había que revalorizar el concepto del martirio cristiano; y hablé en la homilía de este tema, y por eso estoy hoy aquí…
Y así definió a los mártires: “Son aquellos que han preferido ser víctimas del mal, incluso que han preferido perder la vida, antes que ser cómplices del mal. Sin embargo, hemos pervertido el concepto de martirio, y el mártir ha pasado de ser víctima a ser verdugo. En vez de ser el motor de su acción el amor, el motor de su acción pasa a ser el odio. Es una perversión del concepto.”
Explicó muy bien la estrategia de los atentados yihadistas en Europa. Coincido plenamente en su analisis. “La estrategia ha sido elegir un objetivo que muestre el rostro más anti religioso de Europa, el rostro más laicista, el más hedonista, el más nihilista…Han querido buscar ese rostro, para que el Islam se confronte con el rostro de una Europa anti religiosa... Ha sido una estrategia muy astuta. ¿Por qué? No hay más que ver cómo hemos reaccionado. La respuesta mayoritaria ha sido la de “Todos somos Charlie“, que es exactamente lo que ellos deseaban demostrar, justo la tesis que querían afirmar: El Islam se levanta frente a una Europa absolutamente blasfema, anti religiosa y laicista. Se lo hemos puesto en bandeja, hemos reivindicado el derecho a la blasfemia y hemos reincidido en el mal. Pero no solamente eso, hemos manifestado que los atentados de París han sido atentados contra la libertad de expresión.”
¡Esos atentados no han sido contra la libertad de expresión! ¡Han sido atentados contra la vida y contra el derecho a vivir!, porque independientemente de que alguien esté equivocado o no, tiene el sagrado derecho a vivir. Exclamó casi a gritos el Sr. Munilla.
"Como consecuencia del error, por haber picado en el anzuelo, se ha generalizado la tesis de que el problema de la violencia lo tienen las religiones. Los medios de comunicación han realizado un análisis superficial de lo que ha ocurrido, exponiendo la tesis conclusiva de que las religiones son la fuente y la causa de la violencia. Se sostiene equivocadamente que las religiones creen en la “verdad”, y como consecuencia, este creer en la verdad lleva al hombre al enfrentamiento. “Si tú crees en la verdad, generas conflicto”. La única forma de que no haya enfrentamiento es defender el relativismo; que nadie crea nada. Ésa es la tesis. Es una gran mentira."
¿Existe algún otro error?
Las políticas de inmigración deben existir y tiene que haber un discernimiento. Pero una vez que ya se ha discernido, hay que centrarse en lo esencial. Europa es un cuerpo sin alma. Y cuando a un cuerpo le falta el alma, se descompone… tiende a la descomposición. Es obvio que el yihadismo si que es un enemigo. Y hay que hacer una seria reflexión ante la cobardía con la que está actuando la comunidad internacional para combatirlo. Hay una cobardía evidente. Estamos viendo cómo los cristianos han sido erradicados; han sido expulsados de lugares donde vivían milenariamente. Y Occidente ¿qué ha hecho? Occidente es tan cobarde que se queda con los brazos cruzados.
San Juan Pablo II nos previno con la Guerra del Golfo del año 2003. Levantó su voz en contra, pero la comunidad internacional no le escuchó. ¿No fue eso un error estratégico en política internacional? Nos advirtió que se estaba cometiendo un gran error, porque el enemigo de Occidente no era Sadam Hussein, ni Al Assad. Ese tipo de dictadores en sus países, en principio, permitían la libertad religiosa; incluso algunos de ellos tenían ministros cristianos. Tarek Aziz, por ejemplo, cristiano Melquita, era Ministro de Asuntos Exteriores de Irak. Nos metimos en unas guerras, irresponsables, imprudentes, sin discernimiento que han terminado por generar una situación de estabilización de aquellos países que han provocado que el remedio sea mucho peor que la enfermedad.
Contó el Obispo Munilla en la conferencia citada anteriormente una anécdota :
"En los tiempos del Ministro Moratinos, un franciscano que tiene la custodia de Tierra Santa, le contó al Obispo Munilla el siguiente suceso ocurrido en una recepción en la Embajada Española en Tel Aviv:
Moratinos le dijo al franciscano: “Nosotros estamos aquí apoyándole”
A lo que el franciscano le respondió: “Pues aquí los cristianos de Tierra Santa están muy quejosos, porque observan cómo a los judíos les apoyan desde Estados Unidos, y cómo los musulmanes tienen el apoyo de Arabia Saudita, pero a los cristianos..., ustedes no les apoyan desde Europa”
El ministro le insistió: “Nosotros apoyamos a los palestinos, no a los cristianos. Mira, hemos pagado este año los libros de texto escolares de la Autonomía palestina. Están pagados por el Gobierno Español”.
El franciscano le respondió al Ministro de Asuntos Exteriores: “Usted se equivoca. Esos libros que ustedes piensan que han regalado a la autoridad palestina, yo los he pagado dos veces. Los ha pagado mi padre con sus impuestos en España y ahora la autoridad palestina se los ha cobrado a las escuelas cristianas de Tierra Santa. Yo los he pagado dos veces”
Para intervenir en un país, el hecho religioso hay que tenerlo en cuenta. No se puede decir: “No, es que Europa no sabe de religiones” Europa tiene que saber qué terreno pisa cuando tiene una política internacional.
¿Qué podemos hacer, pues, ante la situación a la que nos ha querido llevar la estrategia yihadista, con el choque de trenes: el islam frente a la Europa laicista, irreverente y lista?
Esta es la respuesta de Munilla:
Estamos ante una profunda “enfermedad moral”. El primero de los errores graves de la historia de Europa, fue su cerrazón a la Humanae Vitae en el año 1968. Fue un momento ese, de dar la espalda a San Pablo VI, cuando éste proféticamente, en pleno mayo del 68, se pone el mundo por montera y publica la Humanae Vitae. Cuando Pablo VI publicó la Humanae Vitae, y cuando el mundo le dio la espalda, comenzó el drama moral de Europa.“
El segundo error, el habernos cerrado al llamamiento de san Juan Pablo II.
San Juan Pablo II pronunció un discurso europeísta (9 de noviembre de 1982), un discurso que debería ser reeditado y releído por nosotros, hizo un llamamiento a que Europa redescubriese sus raíces, mediante aquellas inolvidables palabras: “ Yo, Obispo de Roma y pastor de la Iglesia universal, desde Santiago, te lanzo vieja Europa, un grito lleno de amor: Vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus orígenes y aviva tus raíces. Revive aquellos valores auténticos que hicieron gloriosa tu historia y benéfica tu presencia en los demás continentes”
El euro no sustituye a ninguna raíz. Hay muchos gobiernos en Europa cuyo único argumento es el de la economía, y no tienen otro tema de qué hablar. Y no puede ser, una cosa no sustituye a la otra. Hay que hablar de antropología, y de familia, y hay que hablar de vida.
María Ángeles Bou











