domingo, 18 de octubre de 2026

 

LA TRAMPA DE NUESTRO TIEMPO

 

“ La batalla cuerpo a cuerpo entre Dios y la Serpiente se juega en la mujer “

 

 


                                           



Isma, siento la necesidad de escribirte sobre la fuerza de la mujer., pues es muy doloroso escuchar, casi todos los días, un nuevo caso, sobre lo que se ha generalizado en llamar “violencia de género”, y casos aislados, pero cada vez más frecuentes sobre menores de edad y pornografía en móviles. Esto me ha llevado a releer el libro, de Wendy Shalit  “Retorno al pudor” sobre el que se han realizado declaraciones como las siguientes:

 

 

George F. Will, Newsweek

“Retorno al pudor es una llamada a las mujeres para que ejerciten su poderosa capacidad de transformar la sociedad”

 

 

Shari Roan, Los Angeles Times

 

“El libro de moda (…) defiende de manera convincente que la revolución sexual no ha sido completamente beneficiosa para las mujeres ni para los hombres (…) Trabajadores sociales, profesionales de la salud, y tantos otros que se quejan de la ausencia de “limites” en la vida de las chicas jóvenes, encontraran en este libro un mensaje lleno de esperanza”

 

 


 

Creo, Ismael, que  debes comprender perfectamente que abordar la pregunta  sobre la identidad femenina, resulta urgente, pues significa enfrentar uno de los tópicos más conflictivos de la actualidad, donde existe gran confusión y se dan múltiples y contradictorias posiciones.

 

 

 

Nos encontramos de hecho ante un tema que toca el corazón   mismo de la cultura, pues ésta se plasma y se decide, en gran parte, a partir de la influencia que en ella ejerce la mujer. A partir de la Conferencia Internacional sobre la Mujer realizada en Beijing en 1995, este tema se puso sobre el tapete a nivel mundial. Fuera de constatar la diversidad de posiciones, quedó claro también la necesidad de que esta temática fuese materia de reflexión. 

 

 

 

Es un hecho evidente cómo han cambiado de un día para otro, los valores de la mujer y cómo el ideal de la mujer violentamente se ha hundido. Nos invade un punto de vista erróneo: la concepción de que la mujer ha de ser medida y valorada esencialmente según patrones masculinos. La mujer no necesita extender las manos aspirando a ser como el hombre pues es grandiosa su naturaleza. A lo largo de mi trayectoria en la orientación familiar, combinada con mi experiencia práctica como esposa y madre, he podido validar un principio fundamental: La teoría de la complementación. 

 

 

 

 También ha penetrado otro punto de vista erróneo, es aquel que concibe a la mujer como un medio para el placer sexual, para el placer sexual del varón. Si consideramos que el ser de la mujer se agota en esto, ciertamente que es un punto de vista equivocado. El varón ha tenido aquí la culpa, porque, por su manera de pensar, ha colocado en esto el valor supremo de su escala de valores. ¿ Acaso lo que dicen los diarios y las películas no demuestra que el hombre busca, por todos lados, estos valores? Y, entonces; ¿ no es evidente que también la mujer cree que destacar estos valores constituye el sentido último de su vida?  Basta salir a la calle para  observar la  manera  provocativa  de vestir de  las jóvenes. Está claro que a toda mujer le gusta sentirse atractiva. Por eso, no hay mejor cumplido para ella que un sencillo y sincero. ¡ Qué guapa estás!. Pero esto no define su propósito vital ni sus prioridades ; o al menos, no tendría que ser así.

 

 


 

 

 La naturaleza femenina está de por sí más condicionada por el sentimiento del pudor y debemos enorgullecernos de ello. No podemos pensar que somos unas mojigatas. Al revés, debo pensar. ¡ tengo una tarea, mi tarea es vivir ejemplarmente  lo que es propio de la naturaleza femenina!  Y mi educación debe corresponder a esto. El modo de amar propio de la mujer posee una mayor calidad espiritual- afectiva. En la naturaleza femenina, la vida del amor es primariamente más espiritualizada. En el hombre, es de por sí primariamente cosal, primariamente referida al cuerpo, a lo corporal, a lo no espiritual. 

 

 

 

En una entrevista, la profesora Carmen Álvarez Alonso explica el sentido teológico de la misión de la mujer: de ella depende, en gran medida, el sí de cada hombre a Dios. En el corazón de la mujer se juega, cada día, la gran batalla de la historia.

 

 

 

“ Estamos en una crisis de fe. La cultura niega a Dios, se niega también al hombre, creado por Dios como varón y mujer. Un camino para salir de esta crisis antropológica es recuperar la unidad entre el varón y la mujer. Y en esa unidad, hay que dar prioridad a recuperar el sentido de la feminidad y el significado de la maternidad. Hoy el camino del hombre ( varón y mujer) hacia sí mismo pasa por que la mujer se encuentre a sí misma. “

 

 

¿ Quiere decir que esta crisis afecta de manera particular a la mujer?

 

 

Así es. En esta crisis antropológica es vital que la mujer recupere el significado de su feminidad y la centralidad de la maternidad en su vida. Si ella está centrada, todo a su alrededor se centra.

 

 

¿ Cuál es la causa principal de que la mujer no sepa hoy quién es ?

 

 

Hay muchos factores. La mujer ha perdido su norte influida por las ideologías antihumanistas que pululan, especialmente los feminismos, que han exacerbado el significado de la feminidad y el papel de la mujer, y han acabado diluyéndolo porque han explicado la feminidad al margen de la masculinidad… 

 

 

 

Usted explica que la maternidad sitúa a la mujer en primera línea de batalla contra Satanás, el mal y la muerte de Dios en el hombre ¿ Porqué está la mujer en el centro del plan salvífico?

 

 

 

Este es un tema de una enorme trascendencia hoy. La mujer tiene un papel central en la historia de la salvación. A poco que conozcas esta historia descubres que la mujer ocupa los momentos fundamentales del plan de Dios…

 

 

 

Esta visión tan elevada de la maternidad ¿ cómo nos ayuda a superar la crisis antropológica de la que hablaba?

 

 

 

El nivel más alto y profundo de la maternidad es el nivel espiritual, la vida sobrenatural en el hijo. Tenemos la misión urgente de reevangelizar la maternidad y la paternidad. Y lo más grande que podemos entregar a nuestro hijo es una maternidad y paternidad que se muevan al nivel de la plenitud de la caridad, es decir, de la santidad, de la perfección en el amor. Cuando se vive el amor en plenitud, ese amor revierte en un beneficio psicológico, afectivo, espiritual, humano, etc., de los hijos y de la sociedad.

 

 

 

¿ Qué quiere decir cuando habla del “ sentido profético” de la maternidad ?

 

 

 Cuando la sociedad ve cómo la mujer vive su maternidad, hasta qué punto es capaz de entregarse, entienden cómo ama Dios. Si dejo a Dios hablar a través de mi maternidad, me convierto en profeta . Por eso, la cultura actual quiere destruir el sentido de la maternidad, porque es una manera de anunciar el Evangelio en un lenguaje que todo el mundo entiende.

 

 

Esto muestra por qué el aborto es realmente " la" trampa de nuestro tiempo."

 

 

Así es, la mentalidad actual está inspirada por la lógica de la serpiente. El aborto no es sólo  negar al hombre, sino también negar a Dios. Es un ataque diabólico, porque es rechazar aquello que Dios le ha confiado a la mujer de una manera muy especial. Por eso los nuevos Herodes quieren borrar la maternidad del corazón de la mujer, ponerla en la lógica de la serpiente. La batalla por la mujer es mucho más que un signo de los tiempos. La batalla cuerpo a cuerpo entre Dios y la serpiente se juega en la mujer.

 

 

En el libro  “ Ser mujer” , obra de varios   autores, Rafael Fernández  escribe:

 

 

 "Detengámonos   por un momento en la imagen de Jesús en el templo.", en la cual el Señor se comporta severo con su Madre en Jerusalén. Él ha ido con ella y san José al templo. Consideremos cuán estrechamente  vinculados están él con ella y ella con él. Jesús se ha quedado atrás y María lo busca. ¡ Y cuán hermoso suena : “ Hijo, ¿ por qué nos has hecho esto ?. ¡ Mira, tu padre y yo te buscábamos con dolor! ( Lc 2, 48 ) Ciertamente es una relación muy tiern, muy personal, muy familiar, la que une a los tres. Y cuán severa suena su respuesta, hablando humanamente. Hablando humanamente, es, en ese instante, cómo debe haberse dado cuenta que él no ha tenido en absoluto nostalgia de ella…

 

 

 

 ¿Se dan cuenta, cómo su maternidad debe crecer hasta abarcar la reciedumbre? Así es en la vida de cada mujer. Pues ella debe dar a luz dos veces al hijo, al darle la vida; y al renunciar a él. Y esta segunda renuncia implica, con frecuencia, dolores de parto más intensos aún.

 

 

 

Consideremos en las bodas de Caná….Veamos cómo la Santísima Virgen hace efectivo su servicio, simple, virginal… Al sopesar las palabras que ella pronuncia, nos encontramos con una evidencia y, sin embargo, al mismo tiempo, nos encontramos con algo extraordinariamente edificante, atrayente, enaltecedor. Primero: “ No tienen vino “ ( Jn 2,3). Con su sano instinto femenino, fue la primera que se dio cuenta que faltaba algo. Al punto se despierta su voluntad de ayudar. Y nos causa alegría ver cómo su maternal voluntad de ayuda se despierta a causa de una insignificancia del diario vivir: no tienen vino.”

 

 

 

Esta es nuestra verdadera grandeza: el servicio, la ayuda desinteresada, sin reservas, heroica, dondequiera que la ocasión se ofrezca. Consideremos cómo lograríamos vencer ejemplarmente la crisis de sexos, esa confusión de los sexos, si nos resultase introducir con éxito este ideal en el mundo de la mujer. ¿ Acaso no deberíamos orientarnos según la imagen de la Virgen; hablar ahora, más fuertemente que nunca, más vigorosamente que como lo hacíamos antes, de una extraordinaria toma de conciencia de nuestra misión ? La conciencia de que éste es el ideal de mujer, la conciencia de que éste es el ideal que ha sido puesto en el fondo de cada una de nosotras.

 

 

Te manda un fuerte abrazo, tu madre.

 




martes, 30 de junio de 2026

 

 SUPERSTICIONES Y DIOSES A LA CARTA

 




 

 

Hace quince días, mientras regresaba a casa, escuché una emisora de radio, a través de mi teléfono móvil. Entrevistaban a un científico, que hablaba, sobre todo, de sus aficiones, de su familia…

 

 

 

 - ¿  Cómo han influido en su carrera las mujeres que ha tratado? – preguntó más o menos el locutor.

    

   -   Como usted sabe,  los piscis somos apasionados y un poco obsesivos, así que…

 

 

 

 

Al llegar a este punto apagué la radio: El científico, ateo y  piscis, se me cayó con estrépito del pedestal.

 

 

El día 25 de este mes, una amiga me preguntó qué tal había pasado el día de San Juan. Le contesté que  bien, a lo que ella reaccionó sorprendida.

 

-     ¿ No lo celebraste con el ritual ?

 

-     Desconozco que exista tal cosa – le confesé.

 

 

 

Ella me explicó : Yo salí al balcón y lo hice. Consiste en escribir en un trozo de papel todo lo malo del año que se desea dejar atrás. En la playa se lanza a la hoguera una lista con metas o deseos escritos para que el humo los eleve y se cumplan…

 

 

 

 

 El domingo tomé un taxi  para trasladarme a Benicassim y, como ya saben los que me conocen, soy capaz de sacarle conversación hasta a las piedras, rompí el hielo enseguida. Empezamos el viaje  compartiendo anécdotas, sobre el clima y el tráfico, hasta que terminamos debatiendo sobre la existencia de Dios.  En medio de la charla, el conductor me dijo que él creía en una energía universal.

 

 

 

 

Y hoy, en la peluquería, escucho la siguiente conversación entre dos jóvenes universitarias.

 

 

 

-     Yo soy Escorpio , ¿ Y tú? …

 

 

 

 

Siento la tentación de tomarme a broma uno de los fenómenos más serios y significativos de esta época paradójica y un poco esquizofrénica que nos ha tocado vivir: la epidemia de las supersticiones que nos invade, y la extraña fauna de personajes que comercian con la creciente  credulidad del personal: adivinos, futurólogos, espiritistas, parasicólogos, astrólogos, tecnoexorcistas, médiums, brujos, brujas, curanderos, sanadores, echadores de  cartas, invocadores de diablos, fantasmas, cazafantasmas, magos, rastreadores de ovnis, …y consumidores histéricos de todas clases, que alimentan a los anteriores con admirable generosidad.

 

 

 

 

La epidemia alcanza también a las librerías, a la radio, al cine, a la televisión, al mundo de la política y de la música. Pensad, por ejemplo, en el crecimiento espectacular de la literatura esotérica que llena estantes de los grandes almacenes. Libros en los que se mezclan ingredientes tan heterogéneos como el fenómeno ovni, la Biblia, las pseudoprofecías más de moda, la posición de los astros, …Y lo que llaman “ literatura fantástica “ renta, en verdad, fantásticos beneficios a sus editores.

 

 

 

 

 

Los más graciosos de todos son los que adoptan aires doctorales y jergas pseudocientíficas, que ni ellos entienden, para dar a sus memeces un aire aún más misterioso. Recuerdo que hace ya   10 años  Enrique Monasterio citaba a Benigno Ramírez en su libro Pensar por libre.

 

 

 

-      ¡ Por favor, seamos modernos ¡ - clamaba Benigno ( alias Guasintón), Master en Ciencias Ocultas y Dietas Alternativas, por la Universidad  , por la Universidad Libre de Maracañí, en su tradicional alocución a los diplomados de la academia- . No hablemos de profetas, sino de futurólogos: No digamos espíritus malignos, sino energías negativas. Nada de voces de ultratumba: ¡ psicofonías!, eso es lo que son. Y además, las gravamos en magnetofón y las vendemos en la sección de empanadas del hipermercado.

 

 

 

¿ Cómo se ha llegado a esta situación? ¿ Es solo un fenómeno sin portañica, un juego más o menos de moda que pasará igual como vino? Me temo que no.

 

 

 

Según D. Enrique Monasterio, no cabe duda de que el agnosticismo, el relativismo y el escepticismo, en general, han desprestigiado a la inteligencia. Los consabidos tópicos de “ nadie está en posesión de la verdad” , “ cada uno tiene la suya “, “ lo importante es creer en algo”, “ la verdad absoluta no existe”, etc., convierten a la inteligencia humana en una potencia frustrada, incapaz de alcanzar nada permanente. Dios queda muy lejos, tanto que, aunque exista, no podemos conocerlo ni pensar en ÉL. Todo lo que digamos sobre su naturaleza será falso, porque el entendimiento humano no está capacitado para tamaña empresa.

 

 

 

 

Así razonan los agnósticos: según ellos, Dios nos ha dado la cabeza solo para ponernos la boina, y la inteligencia, para ser ingeniosos, para hacer esgrima mental, para resolver crucigramas y para no aspirara a mucho más.  

 

 

 

El materialismo no es humano. Todos sabemos que somos mucho más que materia; soñamos con la eternidad; aspiramos a ser felices – no sólo a pasárnoslo bien – y seguimos buscando el Amor con mayúscula, y la Verdad y la Vida también con mayúsculas. Por eso, cuando se le niega al espíritu esa posibilidad, anestesiando sus necesarias aspiraciones, busca una salida. Y si la razón no le sirve, recurrirá a la magia o a la superstición. Cualquier cosa, incluso lo irracional, con tal de no renunciar a ser lo que es.

 

 

 

 

El asunto es serio, y, por tanto, vale la pena no tomárselo a broma. Enrique Monasterio defiende que la fe contribuye muy eficazmente a conservar el equilibrio mental y a no perder el sentido común. Por el contrario, alejarse de Dios lleva con frecuencia a adoptar ritos, creencias y manías ( a lo mejor, solo son eso, manías), que en el mejor de los casos dan risa.

 

 

 

Por eso, recristianizar el ambiente es también ir atornillarlo cabezas a nuestro alrededor , y, aunque quizá no tenga mucha importancia, olvidarse del zodiaco y de sus signos, descolgar la herradura de la puerta, tirar la pata de conejo, y, en lugar de llevar al cuello un colmillo de gorila, ponerse una medalla escapulario, que es infinitamente más útil. 

 

 

 

El hombre necesita de Dios. Lo busca siempre, incluso sin saberlo , con todo su ser, porque hemos sido pensados para amar en serio, es decir, para entregarnos. La monedica  del alma - escribió Machado- se pierde si no se da. ¿ Y quién sino Dios es digno de recibir esa moneda, entera y para siempre ? Ese sometimiento pleno es lo que llamamos adoración. Cuando el hombre no encuentra o rechaza al Dios verdadero, único ser adorable, se busca un sucedáneo, un sustituto, un ídolo.



IDOLATRIAS DE MODA


- La sexolatría.

 

- Los adoradores del dinero. Ricos y pobres, solo tienen un tema de conversación: el euro. Su corazón está bien acorazado, y emite el sonido inconfundible de una calculadora.


- Los adoracores del poder. Don Enrique Monasterio lo s define como personas que viven, sufren, se despedazan y mueren por el gustirrinin del mando; los coleccionistas de placeres, gastrónomos de todas las sensaciones, que entran en éxtasis ante un vino super reserva 1960 del Marqués de Gruñon, y en el fondo son solo unos pobres cursis...


- Los teleadictos. Llegará en día en que, al pasr por delante de la tele, harán geniflexión ( E.M.)


 - Los histéricos del rock, que, para expresar su entusiasmo en un concierto, o simplemente ante la presencia del cantante de turno, chillan como jabalíes malheridos, se muerden los puños, cirran los ojos con pasión y sufren espasmos musculares de carácter epiléptico.

 


 

 

- Los ultras del Madrid, del Barca, ... que adoran a su equipo solo la mitad de lo que odian al contrario.

 

 


 

- Los que D. Enrique denomina adoradores del motor de explosión. Este es el gran ídolo, un fascinante becerro de chapa y pintura,... ¡ el coche!  Los anuncios de la tele lo hacen nacer como a un dios pagano: en el cráter de un volcan, y una voz profunda y grave lo califica de " salvaje, poderoso, bastia llena de belleza, agresivo, veloz como el huracán y suave como la brisa"

 



Las averias del coche serán como lesiones propias. Su mecánico será tan importante como su médico de cabecera. Y el dirá:


 - Doctor, me patina el embrague, me rasca la tercera, me han abollado una aleta... ¿ Habrá que operar?.



 

 


 

lunes, 22 de junio de 2026

 

FIGURA EJEMPLAR DE LA “ DEMOCRACIA VACIA”: PONCIO PILATO

 

 


 

 

Quienes vivimos este momento histórico nos enfrentamos a un cambio de época que guarda pocos precedentes con cualquier otro tiempo reciente.  No lo digo yo, sino muchos pensadores muy heterogéneos que no voy a nombrar ahora.

 

 

 

Todos ellos han explicado cómo, en muy pocas décadas, la mayor parte de los pilares sobre los que desde hace siglos se asentaba la cultura occidental, han sido cuestionados, combatidos e incluso reemplazados. Ha sido una labor de ingeniería social, que ha cambiado por completo nuestra forma de ver la vida, y aboca a los católicos, en un futuro cada vez más próximo, a permanecer arrinconados.

 

 

 

Los católicos, y la familia, molestamos muchísimo en el nuevo orden mundial que nos quieren imponer. No podemos tener miedo a entrar en cuestiones como la defensa de la vida, el cuidado de enfermos y ancianos, la defensa de la familia natural, o el derecho de los padres a educar a sus hijos …

 

 

 

Quienes proponen un mundo sin Dios tienen claro su objetivo y no cejan, son incansables, tenaces, constantes. “Así que nosotros no podemos tener desidia, sino que cada uno en nuestro ámbito debemos ser activistas, ser militantes radicales de forma pacífica” (María San Gil, en coloquio El futuro de la familia en España.)

 

 

 

La ingeniería social ha sido muy eficaz en tres ámbitos: el aborto, la maternidad y la educación.  José Luis del Barco, explica lo que denomina “la democracia vacía”: “Evocar los valores sólo sirve, al parecer, para romper el consenso social. Quien los evoca deja traslucir su oculto carácter dogmático. El único lenguaje legítimo es el hipotético y quien no está dispuesto a ver los valores como hipótesis revisables se comporta como un fanático intransigente.” En palabras prestadas de J. Ratzinger el concepto moderno de democracia parece estar indisolublemente unido con el relativismo, que se presenta como la verdadera garantía de la libertad.  (“Verdad, Valores, Poder”).

 

 

 

El prototipo de político relativista es Pilato. “¿Qué es la verdad? “ (Jn 18,38).  Entonces Pilato volvió a entrar en el pretorio, y llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el Rey de los judíos?  Jesús le respondió: ¿Dices tú esto por ti mismo, o te lo han dicho otros de mí?

 

 


 

Pilato le respondió: ¿Soy yo acaso judío? Tu nación, y los principales sacerdotes, te han entregado a mí. 

 

 

 

¿Qué has hecho? Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.

 

 

 

Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú lo dices: Yo soy Rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, oye mi voz. 

 

 

 

Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad?

 

 

 

 Esta es una pregunta que cobra relevancia en los tiempos actuales, pues con la post modernidad el relativismo se impone, y ahora todo depende del lado que se vea, de la situación que se viva, del sentimiento que nos domine, ¡Todo es relativo! 

 

 

 

En el  libro de D. Pablo Carreño, titulado “Pilato o de la incompetencia directiva”, escribe:

 

 


 

 

"Se dirige Pilato a la multitud para que decida con su voto un difícil problema. Pilato expresa con esa maniobra el necesario escepticismo del político, que ha de ser indiferente, incrédulo y frío. Su credo es no creer en nada: ni en la verdad ni en el bien ni en la justicia. Al proceder como lo hace, Pilato se comporta como perfecto demócrata. El perfecto demócrata debe encogerse de hombros –o lavarse las manos–, ante dilemas morales y trasladárselos a la mayoría, que es fuente, origen, principio y raíz del valor. 

 

 

 

Poncio Pilato … seguramente era un buen hombre. Sólo tuvo un fallo: Fue un gobernante incompetente, … sin cualidades para dirigir, … sin valor para defender su propia libertad como jefe. Fue un jefe alienado y dirigido, por el miedo al César y por el desprecio a sus gobernados. …. actuó como un déspota asustado, un cobarde injusto, porque, según parece por los textos, no quería creer, o no le interesaba, que existiera la verdad, ninguna verdad. Hay que reconocer que la verdad hipoteca nuestra vida. Sin ella, al menos durante un tiempo, nos puede parecer que somos más libres. Después pagamos cara nuestra ilusión. 

 

 

 

Ahora podemos preguntarnos, Estado, ¿para qué? Si volvemos a la conversación entre Pilato y Jesús, observamos que Jesús reconoce sin reservas en el proceso el poder judicial del Estado que representa Pilato. Pero también lo limita cuando dice que el poder no le viene a Pilato de sí mismo, sino “de lo alto”. Pilato, en el momento en que deja de percibir su poder y el del Estado, como administración fiduciaria de un orden más alto, que depende de la verdad, lo utiliza en beneficio propio. El gobernador deja de preguntar por la verdad y entiende el poder como puro poder. “Al legitimarse a sí mismo, dio su apoyo al asesinato legal de Jesús” (H.Schlier, op.cit., p.3). Ha quedado clara la fragilidad de la posición estrictamente relativista. 

 

 

 

¿Qué es, pues, el Estado? ¿Para qué sirve? Corresponde al Estado, ante todo, gobernar, “… Gobernar no es tan sólo un oficio… Las misiones son obligaciones que, casi nunca se realizan voluntariamente, ni con gusto. Se hacen porque otros las necesitan, porque otros lo piden, porque es necesario y, siempre “a contrapelo” … Porque gobernar es servir, y servir siempre es  fatiga, esfuerzo, “sangre, sudor y lágrimas”, … “Dieron su hoy por nuestro mañana”, reza la inscripción en un conocido monumento a los caídos en la guerra del Pacífico. No entender esto es siempre oscurecer la meta, o buscarse a sí mismo en el ejercicio del gobierno. … Cuando esto ocurre, con demasiada frecuencia por desgracia, el desastre está servido, y alguien, que era un hombre bueno, destinado a ser feliz, se convierte en un gobernante incompetente, por eso mismo inmoral, y finalmente desgraciado.

 

 

 

 “Dieron su hoy por nuestro mañana”, reza la inscripción en un conocido monumento a los caídos en la guerra del Pacífico

 

 

 

 No es misión del Estado traer la felicidad a la humanidad. Ni es competencia suya crear nuevos hombres. Tampoco es cometido del Estado convertir el mundo en un paraíso y, además, tampoco es capaz de hacerlo. "Por eso cuando lo intenta traspasa sus límites, se comporta como si fuera Dios, convirtiéndose –como muestra el Apocalipsis– en una fiera del abismo, en poder del Anticristo.” (Joseph Ratzinger “Verdad, Valores, Poder”) “El Estado que se tiene por Dios y establece por propia iniciativa lo que se ha de considerar justo y verdadero, destruye al hombre, niega la verdadera naturaleza humana y no puede exigir obediencia. Debe dejar abiertos espacios de libertad. Tiene que recibir de fuera la verdad sobre lo justo, pues la verdad no es patrimonio suyo.”

 

 

Recoge D. Pablo Carreño, al final del libro citado anteriormente, este precioso y oportuno soneto:

 

 

Firma Pilato la que juzga ajena

 

sentencia, y es la suya, ¡oh, cosa fuerte!

 

¿Quién creerá que, firmando ajena muerte,

 

el mismo juez en ella se condena?

 

La ambición de sí tanto le enajena

 

que, con vil temor, ciego, no advierte

 

que carga sobre sí la infausta suerte

 

quien al Justo condena a injusta pena

 

Jueces del mundo, ¡retened la mano!

 

Aún no firméis, mirad si son violencias

 

las que os pueden mover de odio inhumano

 

Examinad primero las conciencias;

 

mirad no haga el Juez, recto y soberano,

 

 que en ajenas firméis vuestras sentencias    

 

 

          Sor Juana Inés de la Cruz