¿FEMINISMO? NO GRACIAS
En el parque Ribalta de Castellón ha tenido lugar hoy la Marcha de las Mujeres por coincidir el 8 de marzo con las fiestas de la Magdalena.Os ofrezco la transcripción traducida de un video publicado por la web norteamericana de noticias, The Daily Signal ( perteneciente al thintank, con sede en Washington, The Heritage Foundation)
Como veréis son muchas y variadas razones por las que estas mujeres se rebelan contra el feminismo impuesto y excluyente. Me sumo al rechazo de un movimiento que enmascara una dictadura que se pretende imponer desde posiciones de gran poder económico.
La Marcha de las Mujeres no me representa porque el movimiento fue un fraude desde el principio.
La Marcha de las mujeres no me representa porque no representa a todas las mujeres.
La Marcha de las Mujeres excluye a mujeres como yo porque mis creencias cristianas no encajan en su dialéctica de izquierdas.
Se ha dicho muchas veces que no hay cabida para mujeres como yo, con puntos de vista próvida o una visión tradicional del matrimonio y la familia.
Soy una conservadora próvida de “America First” y mi voz no es bienvenida, porque no voto con mi anatomía, ni con mi silla de ruedas. Voto con mi cabeza, guiada por mi corazón.
La Marcha de las mujeres no me representa porque están demasiado llenas de políticas liberales izquierdistas y en realidad no se preocupan del bienestar de las mujeres.
No representan a las “mini-mujeres” en el seno materno.
Creo que para ser verdaderamente pro-mujer hay que ser pro-niña, lo que significa que debemos ser pro-bebés, y no que tengo el derecho de matar a un niño para empoderarme.
Soy feminista próvida porque soy una orgullosa madre provida que cree que los derechos reproductivos significan esperar a tener sexo hasta estar casada.
Como hija adoptada y mujer, quiero usar esta segunda oportunidad que me da la vida para promocionar la adopción por encima del aborto.
La marcha de las mujeres no me representa porque sé que hemos nacido hombres o mujeres.
La marcha de las mujeres no me representa porque creo en igualdad de derechos, no en derechos extra.
Porque los líderes de la Marcha de las Mujeres son de alguna manera incapaces de condenar el odio.
Este feminismo te coloca una etiqueta y te dice lo oprimida que estás, lo que puedes decir y lo que puedes pensar.
Mis padres huyeron de la Cuba de Castro y puedo comprender y valorar los valores de la libertad de expresión y de la diversidad de opiniones políticas.
Lo que se percibe es que esas mujeres están enfadadas por alguna injusticia hacia su género, y como madre y profesional no tengo nada por lo que estar enfadada.
El mensaje de la Marcha de las Mujeres es: “Si eres mujer, eres una víctima”, pero yo, de ninguna manera, me siento víctima.
No me siento representada por una organización que excluye a tantas mujeres. Lo que necesitamos es una Marcha de todas las mujeres.
María Calvo, presidenta en España
de EASSE (European Association of Single Sex Education),
profesora titular de Derecho Administrativo en la Universidad Carlos III de
Madrid y autora de numerosas publicaciones y conferencias sobre el papel de la
mujer en la sociedad del siglo XXI explica que:
"El reto de ser mujer en el siglo XXI es el reto
de ser una misma. Para ello es preciso recuperar y redescubrir la esencia de la
feminidad. " María Calvo
La pregunta acerca de qué significa ser mujer hoy es previa al planteamiento de los retos que tal condición supone. A su vez, cuando una mujer se cuestiona cuál es la esencia de ese ser mujer, se está preguntando por su propia identidad. El primer reto, y el más importante desde una perspectiva antropológica, es precisamente la necesidad de preguntar por el sentido de la identidad femenina. ¿Qué ha ocurrido para que en esta sociedad del segundo milenio sea relevante esta pregunta? Como señala María, ha aparecido un nuevo concepto de mujer irreconocible, un prototipo con el que la identificación resulta casi imposible.
A las mujeres hoy nos falta conocimiento de nuestra propia identidad, y esa carencia nos produce un malestar indescriptible: la falta de conocimiento de uno mismo es el mayor fracaso emocional que puede sentir una persona. La expansión de la ideología de género, al rechazar la evidencia biológica y reducir la feminidad a una construcción social y cultural, promueve una sociedad desnaturalizada y desfeminizada, en la que la mujer queda desprovista de su propia esencia.
La desnaturalización de la mujer y la pérdida de su esencia deja también indeterminado el papel del hombre. La complementariedad de sexos desaparece y deja en su lugar una dolorosa confusión en unas y otros. La figura masculina se proyecta como tóxica para la mujer; los hijos, como una carga y la familia, en definitiva, se muestra como un lastre. La mujer queda así aislada, desprovista de lo que, por biología y naturaleza, le es propio.
El reto de ser mujer hoy consiste en recuperar nuestra identidad para poder así aportar nuestro valor propio y específico a la sociedad, a la familia y a la empresa. En ese proceso de re-identificación, los hombres encontrarán también la identidad confusa y desdibujada impuesta por la perspectiva de género. Para superar este reto debemos hacer el esfuerzo conjunto de defender la auténtica diversidad, la basada en el respeto a las diferencias entre hombres y mujeres, en el reconocimiento del valor único e irrepetible de cada persona.
"Debemos contribuir a sanar esta
sociedad enferma, que no nos protege, como no protege tampoco a los niños o a
los ancianos." M.C.
Para saber más, te recomiendo visitar la página web de María, donde encontrarás, además, información sobre sus interesantes publicaciones. Entre otras, por ejemplo:
- Alteridad Sexual. Razones frente a la ideología de género, Editorial: Palabra
- La Educación Diferenciada en el Siglo XXI. Regresa al Futuro, Ed.: Iustel
- Educando para la Igualdad, Ed.: Eunsa
- La Masculinidad Robada, Ed.: Almuzara
María Ángeles Bou




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