jueves, 26 de febrero de 2026

APORTACION GRATUITA DE LOS ABUELOS

 


 Con motivo del día nacional de los abuelos, celebrado desde hace veinte años en Italia el 2 de octubre, fiesta de los ángeles custodios, el diario Avvenire recordaba su aportación gratuita al bienestar social económico del país, al  remediar algunas carencias decisivas.El abanico de datos que resume el diario milanés resulta expresivo.

 Según una encuesta reciente de AstraRicerche para Unione Italiana Food, tres abuelos de cada diez pasan con sus nietos más de tres horas al día; el 23% comparte con ellos uan o dos horas al día dedicadas a juegos, actividades al aire libre, èrp también a ayudarles con los deberes, preparar la comida y la merienda ( tarea que realizan a diario apromadamente custro abuelos de cada diez) y acompañarles a cursos y entrenamientos ( los autobuses escolares sólo llegan al 20% de los centros) Según la fundación Openpolis, en 2005, fecha de la instauración de la fiesta de los abuelos, el número de personas menores de 18 años era aproximadamente el mismo de que el de mayores de 65; hoy, en cambio, estas últimas son 14,5 millones, mientras que los menores de edad apenas alcanzan los 9 millones. En veinte años, los mayores de 80 años casi se han duplicado: de 2,4 a 4,1 millones, con una poblacional nacional estable; en 2005, representan el 4,2 % de los italianos, hoy el 7% y en 2045 podrían superar el 10%.

  Y aunque parezca parádojico, la existencia de abuelos se convertirá probablemente en un factor muy importante para el fomento de la natalidad: contar con su imprecindible ayuda, ayudará a las parejas jóvenes a superar las conocidas resistencias a traer hijos al mundo

 

Julio Pérez, que es demógrafo del CSIC, ha escrito a este propósito lo siguiente:

 

En el futuro la vejez será menos solitaria porque la mejora de la Esperanza de Vida retrasará el momento de la viudedad y hará más frecuente la coexistencia de tres o más generaciones dentro de la misma familia. El apoyo entre generaciones no se limitará a la ayuda a los ancianos, sino que estos serán dispensadores de ayuda a las generaciones más jóvenes. De hecho, ya lo son. Basta con pasear ante una guardería a la hora de la salida, u observar la edad de las personas que cuidan a quienes realmente tienen una edad muy avanzada para comprobar que muchas personas de más de 65 años están facilitándoles la vida a los demás”.

 


 El 1 de mayo de 2015, Alejandro Macarrón Larumbe (Director Fundación Renacimiento Demográfico) en una conferencia titulada: “¿Va España hacia el suicidio demográfico? La crisis de natalidad” declaraba que España, toda Europa y medio mundo tienen una fecundidad inferior a la necesaria para el relevo generacional (aproximadamente 2,1 hijos por mujer en los países desarrollados). La baja natalidad y una esperanza de vida muy elevada, y creciente, conducen a una población autóctona cada vez más envejecida, que tiende a menguar y, a término, a desaparecer. Es el denominado “invierno demográfico" o “suicidio demográfico”.

 


Y respondía a tres grandes cuestiones:

 

¿Por qué tenemos ahora tan pocos hijos?

 

¿Por qué el invierno demográfico ha sido mayoritariamente ignorado hasta ahora en la agenda publica, pese a su gravedad?

 

¿Qué puede hacer la sociedad española para afrontar y combatir el invierno demográfico?

 

Se habla mucho del riesgo de las pensiones… pero más allá de la economía, el invierno-suicidio demográfico plantea otras amenazas muy graves.En el plano personal, la vida afectiva mermada, por ser familias muy cortas, sin apenas hijos, hermanos, primos, tíos, sobrinos. En el plano político, la democracia podría verse desnaturalizada y convertida en gerontocracia.Y en el contexto mundial, España y Europa tienden a la irrelevancia, porque su peso demográfico se reduce al tiempo que los países muy poblados y otros ahora subdesarrollados se acercan a nosotros en productividad. Es un problema potencialmente mucho más grave e inmediato de lo que la gran mayoría de la gente piensa.

 

Con un punto de demagogia sarcástica, decía Alejandro: “...el suicidio demográfico también tendría sus ventajas: solucionaría el paro, la corrupción, la delincuencia, etc. En los cementerios no hay nada de eso. ¿Será esa la razón de que nuestras autoridades lo combatan tan poco? No es del todo broma. Hay grandes expertos oficiales en pensiones en España que desaconsejan incentivar la natalidad porque, como me dijo uno de ellos “cada nuevo niño será en el futuro un pensionista adicional”

 

Este tema hay que dejar de ignorarlo, y ponerlo en primer plano de la agenda social/nacional/académica. Hasta hoy es el problema de gran magnitud más desatendido que afronta España. El invierno demográfico aconseja reformas similares a las de la crisis económica, dirigidas a incrementar la productividad de las empresas y eliminar el despilfarro en el gasto público.Y sobre todo, hay que fomentar el rejuvenecimiento de la población con políticas de estimulo de la natalidad y de inmigración bien gestionada.

 


La Fundación que dirige Alejandro Macarrón es una entidad sin ánimo de lucro ni adscripción partidista, religiosa, ideológica o empresarial, cuyo fin es estudiar los problemas derivados de la baja natalidad y el envejecimiento de la sociedad, y sus posibles soluciones, y sensibilizar sobre este asunto a la población en general, autoridades políticas, profesionales de la comunicación y otras personas socialmente influyentes.

Interesante trabajo el que realizan, y muy desconocido.

 

María Ángeles Bou