martes, 19 de mayo de 2026

LA MUJER POSEE UN FINÍSIMO SENTIDO DEL PUDOR DEL QUE NO DEBE AVERGONZARSE

 


 

 

El 13 de Mayo se celebró una mesa redonda sobre el liderazgo femenino en el Menador centrada en el papel de las mujeres reuniendo a profesionales de diferentes sectores . Una mujer  bombero especialista en helitransportada, otra comandante de la guardia civil,  una política , otra medico y la presidenta Espai comercial Castello.

 

 

 

El moderador coordinó el debate sobre  la importancia de incrementar la presencia femenina en  esas áreas. Al terminar la conferencia pensé que era mucha la confusión  de los sexos y si pretendemos formar el tipo de hombre del futuro, debemos contribuir a solucionar la crisis de sexos. No es aceptable que, hoy día, la mujer aspire a poseer la misma modalidad que el hombre. Igualdad de valor si, pero no igualdad de modalidad. A lo largo de mi trayectoria en la orientación familiar, combinada con mi experiencia práctica como esposa y madre , he podido validar un principio fundamental: La teoria de la complementación. Es un hecho evidente cómo han cambiado de un día para otro, los valores de la mujer y cómo el ideal de la mujer violentamente se ha hundido. Nos invade un punto de vista erróneo: la concepción de que la mujer ha de ser medida y valorada esencialmente según patrones masculinos. La mujer no necesita extender las manos aspirando a ser como el hombre pues es grandiosa su naturaleza. 

 

 

 


 

También ha penetrado otro punto de vista erróneo, es aquel que concibe a la mujer como un medio para el placer sexual, para el placer sexual del varón. Si consideramos que el ser de la mujer se agota en esto, ciertamente que es un punto de vista equivocado. El varón ha tenido aquí la culpa, porque, por su manera de pensar, ha colocado en esto el valor supremo de su escala de valores. ¿ Acaso lo que dicen los diarios y las películas no demuestra que el hombre busca, por todos lados, estos valores? Y, entonces; ¿ no es evidente que también la mujer crea que destacar estos valores constituye el sentido último de su vida?  

 

 


 

Basta salir a la calle para  observar la  manera  provocativa de vestir de vestir de  las jóvenes.  La naturaleza femenina está de por sí más condicionada por el sentimiento del pudor y debemos enorgullecernos de ello. No podemos pensar que somos unas mojigatas. Al revés, debo pensar. ¡ tengo una tarea, mi tarea es vivir ejemplarmente  lo que es propio de la naturaleza femenina!  Y mi educación debe corresponder a esto. El modo de amar propio de la mujer posee una mayor calidad espiritual- afectiva. En la naturaleza femenina, la vida del amor primariamente más espiritualizada. En el hombre , es de por sí primariamente cosal, primariamente referida al cuerpo, a lo corporal, a lo no espiritual. 

 

 

 

 

Destaca Kentenich que ese plus en la naturaleza de la mujer se da por dos razones, primero, porque la naturaleza femenina está de por sí más condicionada por el sentimiento del pudor, segundo, porque está mas orientada al altruismo. Incrementamos la confusión de los sexos si no educamos, consciente, a la mujer de modo que posea como propio ese finísimo sentido del pudor.  Una educación auténtica debe desarrollar una marcada conciencia del propio sexo, debe educar el sentido del pudor. “ es falso preguntarse siempre si esto o aquello es pecado. ¡ No! Debemos auscultar las leyes del ser y , a partir de una conciencia espiritual sana, hacer eso o lo otro. Corresponde a la disposición espiritual del alma femenina, el ser pudorosa en todo su ser, absolutamente en todo. Con esto, me refiero también a la importancia que tiene el pudor femenino, sobre todo para salvar el matrimonio. “

 

 

 

 La originalidad propia de la mujer se define por lo personal, por lo maternal, para la fuerza creadora y anhela servir la vida.  La mujer está fuertemente referida a lo personal, el hombre a lo utilitario y lo ideológico. Cuando la mujer ha conservado su nobleza interior posee una ilimitada capacidad de sufrimiento. La grandeza de la mujer consiste en su capacidad de sufrir. No debemos educar muñequitas, sino auténticas mujeres. . Y esto se mide por su capacidad, su apertura y disposición hacia el sufrimiento.

 

 

 

El joven debe estar orgulloso de ser varón, y la mujer no avergonzarse de serlo. Si no poseemos instintivamente el respeto ante nuestro propio valor original, tendremos que reflexionar al respecto. 

 


 


Estamos en el mes dedicado a la  Santísima Virgen, y no estaría mal aprovechar para descubrir que Ella  configura el ideal de la mujer. Propongo que guiados por el pensamiento de Kentenich, profundicemos  en el Ideal de la Mujer a la luz de María en próximo artículo.

 

Buenas tardes 

 

 


 


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