viernes, 10 de abril de 2026

“ NINGÚN PECADO DEL HOMBRE PUEDE CANCELAR LA MISERICORDIA DE DIOS”

 

San Juan Pablo II

 

 



 

El domingo  la Iglesia celebra la FIESTA de la DIVINA MISERICORDIA, el fiel puede obtener una indulgencia plenaria para sí mismo o para alguien que falleció. De manera amplia se puede decir que la indulgencia plenaria es una gracia que “ devuelve “ el alma al estado en el que estuvo al recibir el bautismo. Si una persona fallece después de recibirla, va directamente al Cielo.

 

En sus apariciones a Santa Faustina Kowalska, Cristo, bajo la devoción del Señor de la Divina Misericordia aseguró varias gracias a los que se acojan a su misericordia. “ Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores… El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de sus culpas y de las penas… Que ninguna alma tema acercarse a mí, aunque sus pecados sean como escarlata”, dijo el Señor en una de sus apariciones.

 

San juan pablo II consagró el mundo a Jesús de la Divina Misericordia y falleció a las 21:37 ( hora de Roma) a los 84 años, en la víspera del Domingo de la Divina Misericordia, festividad que él mismo instituyó. Su muerte, marcada por una profunda devoción a esta advocación, se considera un “ sello providencial” en su pontificado.

 

La Iglesia nos ofrece el sacramento de la Reconciliación para perdonar nuestros pecados y fortalecer nuestro corazón. Solo Dios perdona los pecados.

 

 

¿ QUÉ ES LA CONFESIÓN ?

 

 

“ El Hijo de Dios tiene poder de perdonar los pecados en la tierra y confiere este poder a la Iglesia “

 

“ Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis  los pecados, les quedan perdonados, a quienes se los retengáis  les quedan retenidos” ( Jn 20,22-23 )

 

Lo importante del sacramento de la penitencia es cuidar nuestra amistad con Jesús con Jesús para poder recibir el perdón que Él nos da.

 

La confesión es un regalo porque nos hace descubrir que Dios es amor y no se cansa de perdonar, que Él nos da fuerza para mejorar.

 

¿ Qué consejos le daría a un penitente para hacer una buena confesión ?

 

Que piense en la verdad de su vida frente a Dios .qué siente, qué piensa.

 

Que sepa mirarse con sinceridad a sí mismo y a su pecado. Y que se sienta pecador, que se deje sorprender, asombrar por Dios. Para que Él nos llene con el Don de su misericordia infinita debemos advertir nuestra necesidad, nuestro vacío, nuestra miseria.

 

El Señor de la misericordia me perdona siempre “  El Papa

                           

                                                       

Al hacer tu confesión,

 

 

Examen de conciencia, para recordar los pecados cometidos desde la última confesión bien hecha.

 

Dolor de los pecados, que es el arrepentimiento o la pena de haber ofendido a Dios, que es tu Padre.

 

Propósito de enmienda, es decir, tener el propósito de no volver a cometerlos, de luchar por ser mejor ( aunque por debilidad uno vuelva a caer )

 

Decir los pecados al confesor, con confianza y sinceridad, sin callar ningún pecado mortal por temor o vergüenza. Es bueno que te confieses también de los veniales.

 

Cumplir la penitencia que te haya impuesto el sacerdote. Cúmplela cuanto antes.  

 

 

Se puede decir que una buena confesión tiene 

“ 4 C “

 

1.- Clara: señalar cuál fue la falta especifica, sin añadir excusas.

 

2.- Concreta: decir el acto o pensamiento preciso, no usar frases genéricas.

 

3.- Concisa: evitar dar explicaciones o descripciones innecesarias

 

4.- Completa:  sin callar ningún pecado grave, venciendo la vergüenza.

 

PREGÚNTATE

 

¿ Cuando fue mi última confesión ?

¿ Me he acercado indignamente a recibir la comunión u otro sacramento ? ¿ He callado por vergüenza algún pecado mortal en mis confesiones anteriores ?

 ¿ He dudado o negado las verdades de la fe católica ? ¿ He puesto en peligro mi fe leyendo libros o revistas hostiles a la fe católica ?

 ¿He tomado el nombre de Dios en vano? ¿ He jurado sin necesidad o sin verdad?

 ¿ He faltado a Misa los domingos o días festivos ? ¿ He cumplido los días de ayuno y abstinencia?

 ¿ He desobedecido a mis padres ?

 ¿ Guardo enemistad, odio o rencor contra alguna persona ? ¿ He causado la muerte a alguien ? ¿ He bebido con exceso o tomado drogas ? ¿ He bebido con exceso o tomado drogas ? ¿ He practicado, aconsejado o facilitado el aborto ?

 ¿ He aceptado pensamientos o miradas impuras ? ¿ He visto películas inmorales ? ¿ He realizado actos impuros solo o con otras personas ? ¿ He usado indebidamente el matrimonio ?

¿ He robado o dañado cosas que no son mías ? ¿ He restituido o reparado el daño causado ? ¿ He sido deshonesto con otros en mis negocios ?

 ¿ He dicho mentiras ? ¿ He calumniado o puesto en descubierto defectos graves de otra persona, aunque sean ciertos, pero desconocidos ? ¿ He reparado el daño cometido ? ¿ He hecho juicios temerarios contra el prójimo ?

 Repasa los diez mandamientos y los pecados capitales. 

 

 


 

RITO DEL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA

 

 

El penitente dice el saludo acostumbrado

 

Ave María purísima, por ejemplo, y se santigua.

El sacerdote dice la siguiente invocación:

V. El Señor esté en tu corazón para que te puedas arrepentir y confesar humildemente tus pecados

 

El penitente puede decir algunas palabras de la Sagrada Escritura sobre la misericordia de Dios.

 

V o R Señor, Tú lo sabes todo; Tú sabes que te amo.

 

El penitente se acusa de sus pecados. El sacerdote le da los consejos oportunos y le impone la penitencia. El sacerdote invita al penitente a manifestar la contrición.

 

El penitente puede decir por ejemplo:

 

R. Jesús, Hijo de Dios, apiádate de mí, que soy un pecador.

 

El sacerdote extiende la mano y ofrece, en la persona de Jesucristo, la absolución al penitente:

V. Dios, Padre misericordioso, que reconcilió consigo al mundo por la muerte y la resurrección de su Hijo y derramó el Espíritu Santo para la remisión de los pecados, te conceda, por el ministerio de la Iglesia, el perdón y la paz.

 

Y yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,

 

R. Amén

 

V. La pasión de nuestro Señor Jesucristo, la intercesión de la Bienaventurada Virgen María y de todos los santos, el bien que hagas y el mal que puedas sufrir, te sirvan como remedio de tus pecados, aumento de gracias y premio de vida eterna. Vete en paz

 

 

La pérdida del sentido del pecado es quizá el más grave mal de nuestro tiempo. Y nos equivocaríamos si nos considerásemos inmunes: nosotros vivimos en nuestro tiempo, compartimos el lenguaje, las costumbres, los espectáculos, con todos los demás. No hay por qué creerse vacunados contra las enfermedades endémicas. Pidamos este favor con humildad: Señor, haz que yo comprenda cuándo te ofendo, te decepciono o simplemente te ignoro.

 

Si el Señor nos concede percibir nuestros pecados y arrepentirnos, es una gracia muy grande.

 

El problema de los pecados veniales es el riesgo de minimizarlos…Un alma que descuida esta vigilancia apaga el amor de Dios y propaga la tibieza… Pero el razonamiento sobre el pecado tiene un final feliz y no ha de inquietarnos. El mismo san Juan, que nos ha llamado pecadores, continúa: “ Hijos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis . Pero si alguno peca, tenemos un abogado ante el Padre: Jesucristo, el Justo. Él es la víctima propiciatoria por nuestros pecados; y no solo por los nuestros, sino por los de todo el mundo”

 

… Y cuando lo miramos, pan consagrado, antes de la comunión decimos: “ Este es el cordero de  Dios que quita el pecado del mundo”….

 

MICHELE DOLZ en libro “ Retiro espiritual . El silencio. escucha ydiálogo conJesús."

 

 

 



CORRUPCIÓN DE LA COMPASIÓN

 


 

Alejandro Rodríguez de la Peña, autor de Compasión.Una historia ( CEU Ediciones,2021), expone en su libro que hoy se da un neopaganismo, una vuelta a la situación precristiana donde se eliminaba al débil sin remordimiento. En la actualidad hay una doble corriente peligrosa: una indiferencia total hacia el sufrimiento y el dolor de las personas que nos rodean y una cultura victimista que busca sacar réditos políticos y sociales. En un debate en la televisión gana el que adopta una posición de víctima. Y es popular porque es eficaz. Pero este discurso ahora se usa para fines espurios. Han corrompido con sus sucias manos, algo santo como es la compasión. 

 

 


 

 La semana pasada leía un articulo publicado en 2018 y actualizado en enero de 2026 por José Antonio Marina titulado “ Elogio de la compasión” quien desde hace años ha trabajado en una historia de la evolución cultural de la humanidad, que incluye, por supuesto, la evolución de los sentimientos. De esa información procede su temor a la insensibilidad , afirmando que es una epidemia que amenaza a nuestra especie, como la peste.

 

Ahora, nos escandalizamos ante la esclavitud, aunque sabemos que en algunos países se  practica.  ¿ Eran malvados quienes tenían esclavos ?  Con toda seguridad no se sentían así. Esa insensibilidad es la que dice Marina le preocupa, pues la compasión es tan esencial a nuestra especie que es la única carencia emocional que se denomina  “ Inhumanidad”. Conviene preguntarnos si somos suficientemente compasivos con la gente que necesita nuestra ayuda, pues la historia de las culturas incluye una tenaz lucha contra la crueldad. No sólo podemos carecer de compasión, sino disfrutar con el dolor ajenos. “ No he matado a una persona. He matado a un empresario”, dijo un asesino etarra.” Cuando una persona se reduce a un colectivo, comienza el proceso de deshumanización”  ( J.A. Marina

 

 

 ” Cuando una persona se reduce a un colectivo, comienza el proceso de deshumanización”  ( J.A. Marina) 

 

 

¿ Qué es la compasión? ¿ Cuál su origen ? Hablando de  culturas y civilizaciones ¿ son todas igual de válidas ? ¿ Qué podemos hacer nosotros? ¿ Qué bien nos puede hacer a cada uno la compasión. A estas o otras cuestiones responde Alejandro Rodríguez en entrevista publicada en Misión. La compasión es un sentimiento por el cual te pones en el lugar del otro y sufres con él. La compasión implica, en términos cristianos, ayudar al otro a llevar la cruz.“El origen de la compasión ética es religioso. Es ver en el diferente, incluso en el caso del cristianismo, en el enemigo, a una persona digna de tu misericordia. Mi hipótesis es que no estaba en la humanidad en origen. El desarrollo de esa ética compasiva va a confluir en el cristianismo, que da un paso que no se ha dado en ninguna otra cultura: incluir al enemigo. Esto es el concepto revolucionario que introduce Jesús.

 


 

 Y aquí viene la superioridad del cristianismo sobre las demás religiones. No es lo mismo decir “ amarás al prójimo como a ti mismo” a que sea toda la humanidad, incluso tu enemigo “  

 

 

 

Hanna Arent hablaba de la banalidad del mal, que es hacer daño a los indefensos de forma sistemática e industrial. Lo mismo ha pasado con la compasión: personas que les da igual el sufrimiento de un primo o su vecino, pero que se preocupan de los niños de Burundi. Compasión de supermercado la califica Alejandro a este tipo de compasión.  Incluso se  vende que la eutanasia o el aborto son actos de compasión. ¿ No fué la corrupción de la compasión, entre otras, la causa de la aceptación y aplicación de la eutanasia a Noelia Castillo

 

 

 Incluso se  vende que la eutanasia o el aborto son actos de compasión

    

 

San José María solía destacar que la Obra nació y creció espiritualmente en sus inicios visitando y atendiendo a pobres, enfermos y desahuciados en los suburbios y hospitales de Madrid. Con frecuencia llevaba consigo a las recientes vocaciones y a otras personas, para formarlos en contacto con el dolor humano. En los hospitales, principalmente en el General, prestaron servicios – a veces, bien costosos – a los enfermos: lavarlos, peinarlos, cortarles uñas, limpiar sus vasos de noche… Así lo quiso Dios. El evangelio  narra en múltiples ocasiones que Jesús “ se compadeció de ellos” al ver su sufrimiento, enfermedad o desamparo espiritual. La palabra “compadeció “ indica un movimiento profundo de las entrañas, mostrando que la piedad de Jesús es activa y sanadora.

 

 

Simone Weil tiene una teoría preciosa. En los años 30, antes de las tabletas y las redes sociales, insistía en que no se puede ser compasivo si no se mira con atención al otro.Una sociedad donde el otro raramente es objeto de nuestra atención es una sociedad menos compasiva, porque la compasión empieza por la atención.

 

 

 Muy aconsejable la lectura del libro anteriormente citado , pues más allá de constatar un oceáno de sufrimiento del ser humano por obra de otros seres humanos, se puede encontrar un sentido a la historia humana. Ante la inhumanidad hubo un momento en la historia humana en la que surgió la respuesta, profundamente espiritual y no biológica, de la compasión. Esta obra intenta hacer inteligible el conmovedor heroismo ético de tantos miles de seres humanos que hicieron el bien en situaciones " infernales" a lo largo de la historia. Nos permite descubrir, de cuando en cuando, rayos de luz en forma de una minoria significativa de seres humanos que hicieron, contra viento y marea un cambio en el mundo al introducir una ética de la compasión en sus sociedades que modoficó actitudes y estructuras, aliviando en no poca medida la tendencia depredadora de sus congéneres. El fin de la esclavitud o de la tortura judicial parten de las semillas que ellos plantaron hace milenios. 


Siendo  el aborto la pandemia más devastadora de nuestra era: 73.000.000 de inocentes asesinados cada año a nivel mundial, te animo a colaborar en los movimientos Provida, RED Madre.. y en el movimiento más grande de la historia: 40DPLV, que reza por el fin del aborto, en el proyecto SpeiMater...

 

 San JP II escribe en la encíclica Evangelium Vitae que no faltan signos que anticipan esta victoria en nuestras sociedades y culturas, a pesar de estar fuertemente marcadas por la " cultura de la muerte". Se daría, por tanto una imagen unilateral, que podría inducir a un estéril desánimo, si junto con la denuncia de las amenazas contra la vida no se presentan los signos positivos que se dan en la situación actual de la humanidad.