¡ ISMAEL ! “ DIOS ESCUCHA “
Hijo mío, no podía haber sido mejor la fecha elegida para el bautizo de tu sobrino Ismael que la fiesta de la Resurrección, pues el bautismo tiene una importancia teológica y simbólica fundamental en esa fiesta, ya que representa la participación activa del creyente en la muerte y el triunfo de Jesucristro sobre el pecado. El bautismo es el medio por el cual los fieles se unen intimamente a la muerte, sepultura y resurreciión de Jesús. es un acto de identificación con Cristo, donde, al igual que él venció a la muerte, el bautizado supera el pecado original. La iglesia Católica a menudo celebra los bautismos de adultos en la Vigilia Pascual para resaltar este profundo significado de resurrección y vida nueva. Y por si no fuera poco , quiso Dios que ese día fuera el aniversario de la partida al cielo de Chicho ( tu padre ). Se ha cumplido aquello que relata el Evangelio ( Lc 12, 1-7) : " ...Hasta los cabellos de vuestra cabeza están contados. No tengaís miedo. valéis más que muchos pajarillos". Como escribía san Josemaría en Camino: " Es preciso convencerse de que Dios está junto a nosotros de continuo. - Vivimos como si el Señor estuviera allá lejos, donde brillan las estrellas, y no consideramos que también está siempre a nuestro lado.
El nombre Ismael proviene del hebreo Yisma´el . Significa literalmente “ Dios escucha”, “ Dios oye” o “ Dios oirá ” , haciendo referencia a la intervención divina y a la atención de Dios ante la aflicción según la tradición bíblica. Ismael fue el hijo de Abraham y Agar, cuyo nombre fue elegido por Dios al escuchar la aflicción de su madre.
Recuerdo como si
hubiera sido ayer, pues es algo que no se olvida, cuando como si una espada atravesara
el alma, me comunicarón tu muerte. Pero desde el primer momento tuve dolor, paz y la absoluta certeza de
que Dios es Padre y eras más querido por Él que por mi. Estaba enamorado de tu alma , y no me quitaba
nada, sino más bien se llevaba algo preciado para Él. La gente me dice que no hay nada más doloroso que perder
a un hijo. Pero para mí no hay sufrimiento más grande que el que un hijo pierda
la posibilidad de ir al Cielo. Veo más importante que mis hijos puedan llegar a
la vida eterna con Dios que vivir con ellos en este mundo, pero alejados de
Dios. Ese si es un dolor grande. Es un dolor en el alma, que sólo pueden comprender los que lo sufren. Pero no olvidemos nunca, que es un dolor redentor.
Ese si es un dolor grande. Es un dolor en el alma.
Esto ha traido una sociedad sin hijos, que prefiere las mascotas a las personas, que es abortista, que impone la eutanasia y tiende a un individualismo extremo. Todos coinciden en ser mecanismos de huida para no amar, porque amar implica sufrir.
¿ Cuál es el problema? Lozano responde a esta cuestión que huir no soluciona el problema de fondo. Gris recuerda que " paradójicamente, a medida que descendemos hacia el abismo del yo, a medida que nos encerramos, el sufrimiento se intensifica", pues además el que lo padece no comprende su sentido. " Uno sufre cuando huye del sufrimiento", recalca. Y lo que ocurre hoy es que se ha extendido peligrosamente " la evitación del sufrimiento como plan de vida". Pero el dolor es una de las cosas seguras de la vida. Con la mentalidad actual, " cuando el sufrimiento nos alcanza, nos destroza, porque nos hemos empeñado en que no puede ser, en que se trata de un error inasumible. Siguen entonces la pataleta estéril, el ocultamiento avergonzado o las actividades anestesiantes. Pero ninguno de ellos consigue sino incrementar el dolor." señala Eduardo Gris. Solo hay una forma de " vencer": no huir del sufrimiento, sino abrazarlo y además amorosamente. Amor y sufrimiento no pueden ir por separado, porque querer erradicar el dolor también elimina el amor. El mundo de hoy teme tanto el sufrimiento que ha decidido no amar, pero " lo contrario del amor es la nada"
Lo que ocurre hoy es que se ha extendido peligrosamente " la evitación del sufrimiento como plan de vida"
La doctora Helena Marcos, médico y enferma de cáncer y esclerosis afirma que si renunciamos a sufrir estamos renunciando a vivir. Helena, especializada en Naprotecnología ha atendido a más de 4.000 personas que no pueden tener hijos o experimentan grandes dificultades para ello. Como médico se enfrenta al dolor físico, pero tanbién espiritual...y a la pregunta sobre cómo lo aborda responde:".. los médicos deberíamos atender a la persona completa ; acogerla, no sólo como paciente, sino como alguien que está sufriendo. También es fundamental el sentido del humor. Hay que quitar mucho dramatismoLa alegría es una gran fortaleza, pero la alegría de verdad, la que viene de Dios. Hay que transmitirles mucha esperanza en que el plan de Dios es el mejor para su vida"
¿ En la consulta encuentra momentos para hablar de Dios? : Desde el primer día les digo que el hijo no se lo voy a dar yo, sino Dios, si quiere y cuando quiere.Tengo una frase que me ayuda mucho: " No sé si Dios quiere que tengas un hijo, lo que es seguro es que quiere que seas feliz. Y en algunos casos los animo a que se acerquen a la confesión para recibir el perdón de Dios porque vienen de situaciones de abortos provocados, de la reproduccción asistida o con problemas grandes en el matrimonio. Y si Dios ya les ha perdonado, que logren perdonarse a sí mismos.
Parece contradictorio pensar que el dolor pueda hacernos bien, ¿ está convencida de ello? : Yo lo necesitaba. El dolor me ha ayudado a vivir la vida con sencillez, a poner las cosas en su sitio y a saber qué era lo importante. En definitiva, a separar el trigo de la paja. Y veo que esto me va acercando a Dios. El dolor es un modo privilegiado de conocernos. Fue lo que Él eligió para su propio Hijo, así que si lo elige para nosotros es una gracia. Cuando sufrimos vemos nuestra realidad. Ya no tenemos la máscara que a veces nos ponemos. El sufrimiento es como echar abono a un árbol. Ese sufrimiento, que aparentemente es feo y maloliente, permite que el árbol crezca. Necesitamos este sustrato para crecer y avanzar.
El sufrimiento es como echar abono a un árbol. Ese sufrimiento, que aparentemente es feo y maloliente, permite que el árbol crezca. Necesitamos este sustrato para crecer y avanzar.
¿ Se puede sufrir con los que sufren ? ... para ello necesitamos mucha vida inerior. El médico sin vida interior se hunde. ¿ Se puede ser a la vez médico de cuerpo y de almas? Deberíamos responde Helena. Recuerdo el caso de una mujer que había abortado y lo sacó en la consulta. Tras confesarse se quedó embarazada. Su problema era más espiritual que físico. Si la sociedad esconde el sufrimiento, estamos creando un mundo que no sabe sufrir ni frustarse. En laa vida vamos a sufrir, pero ese dolor luego pasa. También las alegrías pasan.En esta vida todo es pasajero...Hasta que llegamos a la vida eterna. Si estás en un mundo pagano, sólo buscamos el aquí y ahora. el gozar. Pero si anhelamos la vida eterna, sabemos que habrá sufrimientos y gozos, y que todo es bueno para poder llegar al Cielo, lo cual nos da una perspectiva muy distinta sobre todo lo que vivimos. El cristianismo le da al dolor la perspectiva de la vida eterna.
Recuerdo el caso de una mujer que había abortado y lo sacó en la consulta. Tras confesarse se quedó embarazada. Su problema era más espiritual que físico
Fué desgarrador ayer el testimonio de la última víctima del accidente de Ademuz ingresada en Huelva, abandonaba el hospital siendo dependiente de su madre para todo. No puede moverse. Sufre frantura de femur por tres sitios, rotos el sacro, vertebras dorsales, la clavícula y el omóplato y le han reconstruido la oreja.
Y uno se pregunta: ¿ Tiene sentido tanto dolor? Es un misterio, pero sí lo tiene. Chicho nos ha dado una lección que no podemos olvidar en nuestra familia. Y por eso, Ismael, lo admirabas tanto. Recuerdo aquella vez en la que me contabas, que ingresado tu padre en el hospital de Castellón os dijo el médico, que tras ver su diagnóstico se esperaba encontrar una situación tremendamente dura, y muy sorprendido os encontró a los dos charlando y riendo. " Llevo muchos años trabajando en este hospital, y nunca he conocido un caso como este " fueron sus palabras. ¡ Fueron tan numerosos los ingresos que hubieron en el hospital de Castellón y en la Fe ! ¡ Tantas las veces que llamamos a urgencias para ser ingresado ! ¡ Tantas intervenciones quirúrgicas !


