EL 13 EN FÁTIMA Y EL 18 EN GARABANDAL
Fátima es trinitaria y Garabandal es eucarístico.
Los acontecimientos más relevantes de Garabandal se produjeron en fechas señaladas con el número 18. Mientras que en Fátima el numero 13 era el signo de las apariciones de la Virgen a los tres pastorinhos, en Garabandal lo frecuente es el 18: los sucesos de Garabandal empiezan el 18 de junio de 1961; el primer mensaje es el 18 de octubre de 19961: el milagro de la comunión visible de Conchita fue el 18 de julio de 1962; el segundo y último mensaje fue el 18 de junio de 1965…
Fátima es trinitaria, al igual que Garabandal es eucarístico. Frente a quienes puedan pensar que esto es cabalístico, conviene no olvidar el profundo significado de los números en la exégesis bíblica, con el 7 como expresión de plenitud, el 12 como las 12 tribus de Israel y los apóstoles, el 40 como tiempo de preparación y espera, y otros muchos.
En su libro sobre apariciones marianas D. Jorge relata que conoció a Conchita, la vidente de Garabandal, en Fátima, el 6 – 7 de octubre del año 2002 y tuvo ocasión de conocer también al padre Luigi, que era entonces su confesor y director espiritual, y discípulo directo del Padre Pío. El padre Luigi estaba enfermo y falleció poco después. Está enterrado en el cementerio de Fátima. “A nivel personal, no tengo ninguna duda de la sobrenaturalidad de los hechos de Garabandal… “ ( JFD)
También relata que el 8 de diciembre de 1963, día de la Inmaculada, La Virgen se apareció a Conchita a las 5.30 de la madrugada ante las puertas de la iglesia. Hacía un frio intenso. Solo estaban ella y su madre, que no había querido dejarla sola. La Virgen la felicitó por su santo y le dijo en esa ocasión : “ No vas a ser dichosa en la tierra, pero lo serás en el cielo. Después me dijo cosas…, me habló de acontecimientos futuros…Me dijo que no los revelara”
La historia de Mercedes Salisachs respecto al 20 de abril de 1962 requiere un enfoque sensible y profundo, ya que esta fecha está íntimamente ligada a una de las mayores tragedias personales de la autora: la muerte de su hijo Miguel en un accidente automovilístico. Creo vale la pena conocerlo.
El 20 de abril de 1962, Viernes Santo, la escritora Mercedes Salisachs llegó a Garabandal. Su hijo Miguel, de 18 años, había fallecido en un accidente de coche el 30 de octubre de 1958. Como consecuencia, durante los primeros meses ella se sumió en la desesperación, perdió prácticamente la fe y dejó de rezar. Dudaba su había vida más allá de la muerte y de si su hijo la estaría viendo… En medio de su tristeza, le pidió a la Virgen que le diese una señal. Poco a poco volvió a la práctica de los sacramentos y al rezo del rosario, y cuando en 1962 tuvo la oportunidad de ir a Garabandal no lo dudó.
Esa tarde de Viernes Santo le dio a Jacinta unos objetos religiosos para que la Virgen los besara, y pidió a las cuatro niñas que le preguntaran a la Virgen por su hijo. Jacinta quiso saber más: “ Y qué le pasa a su hijo?. Ella le respondió que estaba muerto. Esa tarde y esa noche siguió a las niñas todo el tiempo mientras estaban en éxtasis, ninguna le dio a besar el crucifijo, por más que les preguntó, no le decían más que la Virgen no les había contestado.
Ya de madrugada, Jacinta y Loli le dijeron al volver del éxtasis : “ La Virgen ya me ha contestado, pero no puedo decírselo a usted”. Ante esa respuesta, Mercedes Salisachs no sabía qué hacer ni que pensar: “ Cuando me acosté ( a muy altas horas de la noche, sin duda), tenía la impresión de haberme convertido en un bloque de hielo. La sospecha de que ni Dios ni la Virgen estaban conformes conmigo me dejaba tan abatida como la suposición de que Miguel pudiese estar experimentando algún castigo…Aunque me parecía ilógico dudar de la salvación de Miguel…Antes de dormir, fui repasando uno a uno todos los fenómenos que yo había presenciado durante las horas del día y luego por la noche, y deseaba con toda mi alma encontrar cualquier “ fallo “ que me demostrara su falsedad, algo que me hiciese ver que todo aquello de Garabandal era pura superchería. Pero más vueltas daba de los hechos, más auténtico me parecía todo. ¡ Yo tenía que ser la que de verdad fallaba! Por eso sin duda, no se daba a besar el crucifijo. El Sábado Santo no fue un día mejor (…) Al fin, empecé a tener el presentimiento de que todo lo que me estaba ocurriendo pudiera guardar una relación con el sentido de los días en los que nos encontrábamos. ¿ Podía ceñirse todo lo mío a su significado litúrgico?. Casi no me atrevía a pensarlo; se me antojaba demasiado sutil. Pero lo cierto es que, a partir de aquel presentimiento, se me fue quitando el miedo. Lo acepté todo y me sometí a la voluntad de Dios”
La noche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección, y tras la vigilia celebrada en el iglesia, se fue con las mujeres del pueblo por las callejas de Garabandal a rezar el rosario, siguiendo una costumbre muy antigua. Detrás de ella iban la marquesa de Santa María y Mari Loli. La marquesa, que era amiga de Mercedes, le dijo que la niña tenía un mensaje para ella, que la Virgen se lo había dicho el sábado, pero le había pedido que no lo contara hasta después de la una de la madrugada del domingo. Entonces Mari Loli, a la que le daba mucho apuro, se lo contó al oído: “ Dice la Virgen que su hijo está en el cielo”. “ El resto del rosario fue como un subir al cielo,(…) Llorando aún, continuamos el recorrido del rosario, calle adelante(…) Hacia las tres de la mañana, entrabamos en la taberna del padre de Loli, comentando las cosas ocurridas aquella noche memorable. Yo, aturdida aún por lo que me había sucedido, vi que Rosario ( la marquesa de Santa María) cuchicheaba con Loli… Poco después vino a mí: “ Dice Mari Loli, que el mensaje que te ha dado es incompleto, pero como te has puesto a llorar tan pronto, no ha podido continuar diciéndotelo” Entonces la niña me confió lo que faltaba, y con aquello me dejó aún más perpleja: “ Me ha dicho también que su hijo es muy feliz, felicísimo, y que está con usted todos los días…Yo ya sabía que su hijo estaba en el cielo. Lo sabía desde ayer, en que me lo dijo la Virgen. Pero lo tenía callado porque ella me dijo: “ No se lo digas a esa señora hasta mañana, después de la misa de pascua”.
La alegría de Mercedes se acentuó aun mas cuando, al entrar nuevamente en éxtasis Mari Loli, fue hacia ella y le puso su crucifijo en los labios hasta tres veces, cuando los días anteriores Mercedes había estado esperando ese gesto y no se había producido. “ Luego, haciendo con él la señal de la cruz, en mi frente, en mis labios y en mi pecho, volvió a darlo a besar a la Virgen y, como para sellar definitivamente todo cuanto acababa de confiarme, de nuevo me lo ofreció a mi. Después, sin darlo a besar a nadie más, salió a la calle. Ya fuera de casa, Ceferino, el padre de la niña, me hizo señas para que me acercara. “ Está hablando de usted con la Virgen·, me dijo. Efectivamente así era “ Yo ya le decía que no llorase, que tenía que estar contenta…pero no me hacia caso… “ ¿ Y si vuelve a llorar cuando se lo cuente? “ Tan pronto como hubo acabado el éxtasis, Mari Loli vino hacia mí y me comunicó por lo bajo que tenia otro mensaje. Esperó a que nos quedáramos solas, y enseguida me dijo: “ Cuando yo estaba hablando con la Virgen, vi que reía mucho, y que miraba hacia arriba. Al preguntarle yo por qué se reía tanto, me ha contestado que al mismo tiempo que Ella hablaba, “ él” estaba viéndola a usted…y su alegría era muy grande”. ¿ A quién te refieres, Mari Loli? ¿ A mi…el?. No llegué a pronunciar abiertamente su nombre, pero ella me atajó: ¡ Eso! Miguel. Me ha dicho la Virgen : “ Dile sobre todo a esa señora que mientras hablo ahora contigo, Miguel la está viendo a ella, y que es felicísimo, que está muy contento, muy contento”. “ Dime, Mari Loli” “ ¿ Cómo sabes tú que se llama Miguel? “. Porque yo he preguntado a la Virgen: ¿ Quién es Miguel?, y Ella me ha contestado: “ El hijo de esa señora”.
El Papa Pablo VI quería ver a Conchita y consiguieron audiencia para el 19 de enero. Dijo: “ Es la historia más hermosa de la humanidad desde el nacimiento de Cristo. Es como la segunda vida de la Santísima Virgen en la tierra, y no hay palabras para agradecerlo”
PRIMER MENSAJE ( 18 – X – 1961 )
“ Hay que hacer muchos sacrificios, visitar al Santísimo…
SEGUNDO MENSAJE ( 18-Vi- 1965)
“…Antes la Copa se estaba llenando, ahora está rebosando…
Yo, vuestra Madre, por mediación del ángel San Miguel, quiero deciros que os enmendéis…Pedidnos sinceramente, y nosotros os lo daremos. Debéis sacrificaros más,. Meditad en la Pasión de Jesús.”
La institución de la Eucaristía:
La víspera de la fiesta de Pascua, como Jesús sabía que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin ( Jn 13,1)
Se hacia noche en el mundo, porque los viejos ritos, los antiguos signos de la misericordia infinita de Dios con la humanidad iban a realizarse plenamente, abriendo el camino a un verdadero amanecer: la nueva Pascua. La Eucaristía fue instituida durante la noche, preparando de antemano la mañana la mañana de la Resurrección.
Jesús se quedó en la Eucaristía por amor…, por ti.
- Se quedó sabiendo cómo le recibirían los hombres…y cómo lo recibes tú.
- Se quedó, para que le comas, para que le visites y le cuentes tus cosas y, tratándolo en la oración junto al Sagrario y en la recepción del Sacramento, te enamores más cada día, y hagas que otras almas - ¡ muchas! – sigan igual camino.
Niño bueno: los amadores de la tierra ¿ cómo besan las flores, la cara, el recuerdo del que aman!...
- Y tú, ¿ podrás olvidarte alguna vez de que le tienes siempre a tu lado… ¡ a Él ¡?
- ¿ te olvidarás… de que le puedes comer?
- ¡ Señor, que no vuelva a volar pegado a la tierra!, ¡ que esté siempre iluminado por los rayos del divino Sol – Cristo – en la Eucaristía!, ¿ que mi vuelo no se interrumpa hasta hallar el descanso de tu Corazón!
Es Cristo que pasa, n. 155. Forja nn.I887, 305, 39.





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