TE LLEVO EN CADA LATIDO DE MI
CORAZÓN
El 10 de octubre de 2024 recibí un mensaje tuyo por WhatsApp en el que me comentabas la conversación que habíais tenido varios amigos :
- “ Este finde estuvimos hablando los amigos sobre un tema complicado. Algunos decían que Dios ha establecido de antemano el destino de cada uno, conoce el futuro, tmb q no somos libres cuando elegimos. No lo sé. En mi humilde opinión creo que no es así .Es un tema para pensar.”
- ¡ Guao ! Vaya tema, Isma. Es un asunto complicado e importante. Gracias a la orientación familiar, aprendí q para amar de verdad primero debemos aprender a crecer en libertad. Hoy comprendo que el propósito de la OF es enseñarnos a ser libres para, desde ahí, poder amar plenamente. Es lo único q se me ocurre decirte.
Queridísimo hijo, te extraño mucho aunque estoy convencida de que estás más cerca de mi que cuando estabas en Varsovia. Qué rápido pasa el tiempo . Habitas en lo más profundo de mí ser ; te llevo en cada latido. Te quiero con el alma. Mi pensamiento te acompaña y mi alma te abraza en la distancia.. Y por eso nada nos impide seguir conversando. Déjame desahogarme y llorar un instante.
Retomando el tema del que me hablabas te drié que afirma Schiller: “ El hombre fue creado libre y es un ser libre, aunque haya nacido en una mazmorra”. Jutta Burggaff autora del libro “ La libertad vivida con la fuerza de la fe “ articula la libertad humana insertándola en la fe. Burggraf escribe sobre la libertad y plantea un modo de entenderla para quien desea vivirla en plenitud, como parte integrante de la vida cristiana.
El libro es una invitación a “ levantarnos y volar como las águilas”, superando el miedo para vivir la libertad plena , confiada y abierta a la trascendencia y al amor divino. Su epílogo lo cierra con este párrafo: “ Dios no quiere que nos quedemos en nuestro mundo estrecho, donde nosotros lo controlamos y calculamos todo. Nos llama a levantarnos y volar como “ águilas” , cada vez más alto, hacia el sol que es Cristo..” Al terminar de leer este libro comprendí por qué el prólogo del mismo era el relato de un famoso cuento africano.
Cuenta una narración muy conocida en África que, mientras caminaba por el bosque, un cazado encontró un aguilucho recién nacido, lo cogió y se lo llevó a su casa. Allí lo puso en su gallinero, donde el rey de todas las aves crecia con pollos, y pronto aprendió a comportarse como uno de ellos: picoteaba maíz y brincaba en el corral como ellos…
Un día, después de muchos meses, el campesino miró pensativo las largas alas de esta ave majestuosa que , a pesar de poder hacerlo, no había aprendido a volar, ya que había estado encarcelada durante toda la vida. Entonces, el buen hombre se arrepintió de lo que había hecho y decidió dejar al águila en libertad. La sacó del corral, la tomó suavemente en sus brazos y la llevó a una colina cercana. Allí le extendió hacia arriba y le dijo: “ Abre tus alas y vuela!” . Perteneces al cielo, no a la tierra. ¡ Abre tus alas y vuela ¡” Pero el ave no movió. Miró desde la colina a los pollos comiendo, y dio saltos para reunirse con ellos. El campesino repitió sin cansancio: “ No debemos empequeñecerte y criarte como gallinas que no hacen más que pelearse sin cesar por picotear los granos que encuentran en el suelo. ¿ Abre tus alas y vuela!” Pero la joven águila se mostró cada vez más confundido por esta meta tan exigente. Temblaba por todo el cuerpo, y daba fuertes señales de preferir volver al lugar protegido.
El campesino no se desanimó. Al día siguiente, muy temprano, la llevó a un monte muy alto. Una vez en la cima, la levantó de nuevo y, con sus brazos extendidos hacia arriba, le hizo mirar directamente hacia el sol brillante de la mañana, mientras le animaba diciendo: “ Eres un águila. Has nacido para moverte al aire libre, para llegar hasta el sol. Puedes recorrer distancias enormes y jugar con el viento. ¡ No tengas miedo! ¡ Inténtalo ¡ Abre las alas y vuela.” Entonces, el águila, fascinada por la abundancia de luz, se irguió de modo señorial, abrió lentamente sus grandes alas y, con un grito triunfante, empezó a volar, cada vez más alto, hasta que ya no se la podía ver en el horizonte…
“ Quien ha nacido con alas, debe usarlas para volar”, pensó el campesino cuando bajó de monte cantando. A eso te animaba Dios en tus últimos meses en la tierra. Te estaba enseñando a volar alto, y cuando estabas perdiendo el miedo te llevó a su " casa" en la víspera de la festividad de Cristo Rey
Dice Jutta que hemos olvidado que no somos solamente algo, sino alguien: un ser que es querido tiernamente por Dios y llamado a vivir una vida única y apasionante . a ser libre y creativo, y a superar con la gracia divina hasta los obstáculos mas grandes que podamos encontrar en el camino. ¿ Qué es libertad? Es una apertura al infinito. Es la capacidad radical de ser protagonistas de nuestra vida. Es un inmenso don que pone en juego todas nuestras potencias y marca decisivamente nuestro carácter y destino. Podemos relacionarla, por un lado, con alegría y amor, con ansias hacia la plenitud, hacia Dios; y, por el otro, con desesperación , angustia y absurdidad. La libertad permite alcanzar la máxima grandes, pero también incluye la posibilidad de un desvió completo. Tiene que ver con la autorrealización y con la autodestrucción del hombre.
En mis momentos de oración, me gusta imaginar a la Virgen María hablándole a Dios de ti durante el tiempo que pasaste en la tierra. Aunque Ella no le contaba a Dios algo que Él no supiera, más bien, unía su amor materno al amor infinito que Dios ya te tenía. Imagino también al Espíritu Santo con infinita paciencia, y con un susurro suave y apacible en el corazón, esperar verte dispuesto a prestarle atención, cuando como el aguilucho del cuento deseabas bajar al gallinero porque la meta de volar alto era muy exigente
Ismaél, intercede por mi, por tu familia y tus amigos. Me consta a juzgar por muchos testimonios que les estabas animando a volar más alto con tus muestras de generosidad y afecto.






No hay comentarios:
Publicar un comentario